A inicios de diciembre, fue aprobado por la Cámara de Representantes el proyecto de Reforma a la Salud que propone la transformación estructural del sistema de salud en Colombia. La iniciativa, que será debatida a comienzos del próximo año por la Comisión Séptima del Senado, cambiará la estructura de funcionamiento del sistema. Por lo anterior, resulta fundamental entender que, al aproximarse cambios de base, todos los actores del sector deben prepararse y evolucionar a la par con el sistema.
“El nuevo modelo de salud de Colombia implica una serie de transformaciones estructurales en el sistema tales como; la trasformación de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) en Gestoras de Salud y el enfoque en la prevención de enfermedades y la creación de Centros de Atención Primaria (CAPS). Sin duda alguna, estos cambios implicarán una manera diferente de hacer las cosas dentro del sistema para todos los actores implicados, razón por la cual, es necesario anticiparse y preparase, para que, desde cada uno de los diferentes roles, se pueda seguir prestando un servicio de calidad al paciente y/o usuario” expresó Diana Sierra, Senior Manager de la división de Healthcare & Life Sciences de Michael Page Colombia.
¿Cuáles deben ser las prioridades del talento para adaptarse a los cambios del sistema?
El principal reto que van a tener los actores del sistema de salud en esta transición hacia el posible nuevo modelo, tiene que ver con identificar cuáles serán sus roles dentro del sistema y para ello, es primordial que entiendan cuáles serán esos cambios. Es a partir de allí que pueden aprender cómo anticiparse a esas futuras transformaciones, y desde sus roles, generar escenarios de acción en los que el paciente/usuario sea el principal beneficiado.
De acuerdo con la división Healthcare & Life Sciences de Michael Page, existen tres prioridades que los actores del sistema deberían tener en cuenta para tomar estos cambios con responsabilidad y poder evolucionar a medida que también lo hará el sistema:
- Prepararse para entender el funcionamiento del nuevo sistema de salud: El primer paso será informarse respecto a cuáles van a ser los cambios y cómo estos modificarán el modo de hacer las cosas desde cada uno de los roles.
- Adopción y preparación en tecnologías para la prestación de servicios de salud: Una prioridad inmediata es la adopción tecnológica en el sistema de salud. El personal no puede estar alejado de las implementaciones tecnológicas. Para ello, resulta fundamental el establecer alianzas entre las diversas industrias del sector, por ejemplo, una industria como medical devices puede ser líder en este tema y generar proyectos conjuntos con instituciones médicas, en los cuales, se brinden capacitación en tecnologías al personal de la salud.
- Entender que la calidad en la prestación del servicio será el factor diferencial frente a los competidores. Desde cada uno de los roles, es ineludible entender que el foco principal del sistema es el paciente/usuario. Por lo cual, la atención debe centrarse en la calidad del producto o servicio, para que los nuevos tomadores de decisión opten por elegir el producto o servicio prestado, que ya no competirá por precio, sino por calidad.
¿Cuáles serán los retos en temas de gestión del talento?
Uno de los puntos que aún requieren de mayor claridad dentro del proyecto de ley, es el tema de gestión del talento; puesto que, atraer y retener al talento del sector salud se convierte en un desafío por términos de tiempos de preparación y costos. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), en Colombia, hay 2,5 médicos por cada 1.000 habitantes. Es decir, el territorio nacional se encuentra por debajo de la media de países de la organización, que es de 3,7, lo cual, evidencia un déficit de personal.
Con la reforma, se busca que las instituciones amplíen su cobertura y territorialidad, sobre todo, en las zonas rurales del país; lo anterior, plantea un interrogante en cuanto al tema de la disponibilidad de personal para cubrir con esta demanda: ¿Cómo motivar al personal para poder cubrir con la demanda en estas zonas apartadas? De acuerdo con la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina, en Colombia, de los 130.000 médicos que tiene el país, solo 31.000 son médicos especialistas, es decir, aproximadamente 1,5 por cada 1.000 habitantes y el déficit es mayor en zonas rurales, en donde una de las quejas comunes es la falta de oportunidades para acceder a consultas y servicios médicos especializados.
Es en este punto, donde el rol de la academia puede jugar un papel clave, por ejemplo, generando oportunidades de créditos y becas para tener más profesionales especializados o estableciendo alianzas con las instituciones de salud para fortalecer el tema de hospitales universitarios, en los cuales, el talento se forme y a la vez pueda ir cubriendo con la demanda de pacientes. Otra opción puede ser los incentivos, salarios competitivos e implementación de alianzas entre la academia y las instituciones para que los profesionales quieran ir a las zonas alejadas y a su vez, aprendan a identificar esas brechas que pueden existir en la prestación del servicio en estas áreas.
“Resulta clave cubrir el tema de disponibilidad y gestión del talento, en especial, en las zonas rurales por sus diferentes características sociodemográficas y epidemiológicas. Para este y los demás retos que representarán las transformaciones del sistema, todos los actores involucrados deben comprometerse con el entendimiento de estos cambios; la implementación y capacitación en tecnologías; además de garantizar la calidad del servicio prestado. De esta manera, podrán realizar una transición responsable desde sus roles para el beneficio de los usuarios/ pacientes del sistema, quienes deben ser el foco principal de todas las acciones realizadas” concluyó Sierra.

