La transformación del ecosistema financiero avanza decididamente hacia un entorno digital, donde los usuarios toman el control de sus productos con una experiencia mejorada y se promueve la creación de servicios más personalizados con tasas y costos más competitivos para impulsar el consumo a través de pagos, créditos y otros servicios financieros.
El Open Finance se presenta como un elemento clave en esta transformación al empoderar a los usuarios con sus propios datos, otorgándoles mayor libertad para acceder a una gama ampliada de servicios proporcionados por un sistema financiero con entidades más digitalizadas. Actores destacados como las Fintech desempeñan un papel crucial al emplear estructuras seguras basadas en APIs, las cuales son un conjunto de reglas y herramientas que permite la interacción entre diferentes softwares.
Aunque esta tendencia resulta atractiva para los usuarios debido a la mejora en la experiencia y la reducción de costos, la principal preocupación para los colombianos radica en la seguridad de las infraestructuras de los servicios ofrecidos, especialmente en un contexto donde los cibercrímenes están en aumento. Según un informe de Transunion, los intentos de estafa por medios digitales se incrementaron en un 7%, en el primer semestre del 2023.
En este sentido, para tranquilidad de los usuarios, es relevante destacar las acciones lideradas por la Unidad de Regulación Financiera (URF) y la Superintendencia Financiera de Colombia, reflejadas en el Decreto 1297 de 2022 sobre Finanzas Abiertas. Este decreto propone estándares basados en las mejores prácticas implementadas por países como el Reino Unido, la Unión Europea y Brasil. Estos estándares tienen como principal pilar la encriptación de los datos de los usuarios, la gestión y administración eficiente de sus consentimientos, y un marco de responsabilidad frente a los clientes y usuarios sólidos para aquellos que manejan la información.
Esto garantiza que cada eslabón de la cadena de servicio, ya sea regulado o no regulado por la Superintendencia Financiera de Colombia, proteja las transacciones, consultas y demás acciones del usuario.
En este panorama, ACH Colombia emerge como un actor relevante, desempeñando un papel crucial al fomentar espacios de co-creación y colaboración con el objetivo de construir servicios que formarán parte de la transición para hacer del Open Finance una oportunidad para integrar más el ecosistema financiero.
«La colaboración entre instituciones financieras y líderes tecnológicos es esencial para garantizar la seguridad de las operaciones en el entorno del Open Finance. La implementación de estándares y protocolos de seguridad robustos se convierte en un compromiso compartido, fortaleciendo la resistencia contra posibles amenazas y riesgos cibernéticos», comentó Erwin Schaefer Navarro, Vicepresidente de Planeación y Negocio de ACH Colombia.
La visión hacia el futuro del Open Finance en Colombia se construye con un enfoque claro en seguridad y privacidad. La colaboración continua y los esfuerzos conjuntos son esenciales para consolidar un entorno financiero donde la innovación y la protección de datos caminen de la mano, permitiendo una experiencia financiera segura y confiable para todos.

