Gastronomía sostenible: la receta que une innovación, territorio y desarrollo en Colombia
Por: María Cristina Salas, directora, #SomosYulderYCris / Yulder Jiménez, director, RedExpertos
La sostenibilidad también se sirve en la mesa. Cada vez son más las organizaciones que entienden que la gastronomía va mucho más allá de la preparación de alimentos: representa una oportunidad para fortalecer las economías locales, reducir el impacto ambiental, preservar la identidad cultural y generar bienestar para miles de productores. Con esa visión se desarrolló el pasado 24 de junio la cuarta versión del Congreso de Gastronomía Sostenible 2026, un espacio que reunió a líderes del sector gastronómico, empresarial y académico para analizar los desafíos y oportunidades de construir un sistema alimentario más responsable.
El evento, organizado por Pacto Global Red Colombia, Compensar y Asocolchefs, congregó a chefs, empresarios, productores, investigadores, estudiantes y representantes de organizaciones nacionales e internacionales alrededor de una agenda enfocada en demostrar que la sostenibilidad ya no es un valor agregado para la gastronomía, sino un elemento indispensable para su crecimiento y competitividad.
Durante la jornada se desarrollaron conferencias, paneles, talleres y demostraciones culinarias que abordaron algunos de los principales retos que enfrenta actualmente el sector. Entre ellos, la necesidad de fortalecer cadenas de abastecimiento responsables, impulsar el consumo de productos locales, disminuir el desperdicio de alimentos, proteger la biodiversidad y promover modelos de producción que generen valor económico, social y ambiental.
Uno de los mensajes más relevantes del Congreso fue que la gastronomía constituye un motor de desarrollo territorial. Detrás de cada plato existe una extensa cadena de valor integrada por agricultores, pescadores, emprendedores, transformadores, distribuidores y cocineros, cuya articulación puede convertirse en una poderosa herramienta para dinamizar las economías regionales y generar empleo digno.
La agenda también destacó el papel de la innovación como aliada de la sostenibilidad. Los expertos coincidieron en que la incorporación de nuevas tecnologías, el aprovechamiento integral de los alimentos, la economía circular y la educación del consumidor serán determinantes para transformar la manera en que se producen y consumen los alimentos en Colombia.
Otro de los temas que captó la atención de los asistentes fue la importancia de rescatar los saberes ancestrales y las cocinas tradicionales como patrimonio cultural y como una estrategia para conservar ingredientes nativos, fortalecer la identidad de los territorios y abrir nuevas oportunidades para pequeños productores rurales.
Las demostraciones gastronómicas evidenciaron que es posible combinar creatividad, tradición e innovación sin perder de vista la sostenibilidad. Ingredientes locales, prácticas responsables y propuestas culinarias de alto nivel mostraron cómo la cocina puede convertirse en un escenario de transformación social y ambiental.
Más allá de las experiencias compartidas, el principal resultado del Congreso fue consolidar un espacio de diálogo entre los diferentes actores de la cadena alimentaria para construir soluciones conjuntas frente a los retos del sector. La articulación entre empresas, academia, organizaciones sociales y productores fue presentada como uno de los factores clave para avanzar hacia sistemas alimentarios más resilientes e inclusivos.
La cuarta edición del Congreso de Gastronomía Sostenible dejó claro que cocinar también implica tomar decisiones que impactan al planeta y a las comunidades. Elegir ingredientes de origen responsable, reducir pérdidas y desperdicios, apoyar a los productores locales y promover modelos de negocio sostenibles son acciones que hoy forman parte de una nueva visión de la gastronomía.
En un contexto donde la sostenibilidad se ha convertido en un eje estratégico para las organizaciones, el sector gastronómico demuestra que cada receta puede ser también una oportunidad para generar desarrollo, conservar el patrimonio cultural y construir un futuro más sostenible para Colombia.