Las celebraciones se viven con toda: el autocuidado también

julio 9, 2026 Yulder Jiménez

Hay momento del año que, sin que lo notemos, cambian nuestras rutinas: el mundial, las vacaciones, las festividades, entre otros; y con eso, también nuestras decisiones. Son esos contextos colectivos que moldean cómo vivimos, cómo nos relacionamos y también cómo vivimos la sexualidad.

En medio de la fiesta, los viajes, los encuentros y las noches que se alargan, Profamilia recuerda algo importante: disfrutar y cuidarse no van por separado, van de la mano. Así como las personas planean con quién ver el partido o qué se van a poner ese día, también vale la pena tener claro qué hacer si, en medio de la celebración, se da un encuentro sexual que no estaba en los planes.

Por esto, la directora de Gestión Clínica de Profamilia, Marisol Pachón, resuelve algunas de las principales preguntas que surgen en estas situaciones.

  • ¿Qué pensar después de un encuentro sexual que no estaba en los planes?

Primero, es importante destacar que estos encuentros pasan más seguidos de lo que parece, pueden ser en una fiesta, un viaje, una celebración de amigos, cuando la espontaneidad toma la delantera. Un encuentro así a veces puede llevar a que no se tome una decisión prevista sobre protección o anticoncepción. Lo importante en estos casos es hacerse tres preguntas sencillas: ¿hubo un consentimiento claro y libre?, ¿se usó algún método de protección?, ¿había información suficiente para decidir con tranquilidad? Realizar esta reflexión ayuda a actuar a tiempo y a saber qué herramientas de autocuidado están disponibles.

  • ¿Cuáles son los métodos que existen para protegerse?

El condón externo sigue siendo una de las opciones más recomendadas. Además de prevenir embarazos, es el único método anticonceptivo que también protege contra la mayoría de las infecciones de transmisión sexual (ITS), como los condones Piel®. Sin embargo, no son la única alternativa. También existen otros métodos anticonceptivos como:

  • Condón interno o femenino: se coloca dentro de la vagina y ofrece la misma doble protección.
  • Barreras de látex para sexo oral: reducen el riesgo de transmisión de ITS en esas prácticas.

La idea es conocer las opciones y elegir la que mejor se acomode a cada persona y a cada momento.

  • ¿Y si no hubo protección o el condón falló?

Lo primero es no entrar en pánico. Hay pasos claros a seguir:

  • Si hay riesgo de embarazo, la anticoncepción de emergencia puede usarse hasta 72 horas después, y entre más pronto, mejor.
  • Vale la pena evaluar el riesgo de ITS y, si es necesario, acudir a un servicio de salud para pruebas y orientación.
  • Si hubo posible exposición al VIH, existe la profilaxis posexposición (PEP), que también debe iniciarse dentro de las primeras 72 horas.
  • Y siempre, buscar información confiable y acompañamiento profesional para resolver dudas sin juzgarse.
  • ¿Cuáles son los principales mitos que hay que dejar atrás?

Sobre la anticoncepción de emergencia todavía circulan ideas que no son ciertas. Hay quienes piensan que son alternativas abortivas y no lo son. Su función es prevenir o retrasar la ovulación, no interrumpir un embarazo. Tampoco causa infertilidad ni tienen un límite de uso a una sola vez en la vida. Sin embargo, sí es importante aclarar que no reemplaza un método anticonceptivo regular y no protege frente a una ITS.

Y respecto a esto último, el mito más común es pensar que solo les pasa a algunas personas o que solo se transmiten por penetración. La realidad es que cualquier persona sexualmente activa puede estar expuesta, según las prácticas y el uso o no de protección. Algo muy importante para tener en cuenta es que tener una ITS no define a nadie ni debería ser motivo de estigma. Lo que sí hace la diferencia es el diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado.

Si bien las sustancias en algunos casos hacen parte de las celebraciones y son una decisión personal, vale la pena tener presente que, en algunos casos, contribuyen a que sean más fácil que se nos olvide el condón o que las decisiones se tomen con menos información de la que quisiéramos. No se trata de dejar de disfrutar, sino de sostener el autocuidado incluso cuando la fiesta está en su mejor momento.

Vivir el mundial con la misma emoción con la que se vive cada partido, pero sin dejar el autocuidado en el banco de suplente significa: tener condones a la mano, conocer las opciones de anticoncepción de emergencia, respetar siempre el consentimiento y tomar decisiones conscientes, incluso en medio de la fiesta. Cuidarse no le quita nada a la celebración, al contrario, permite vivirla con más tranquilidad y bienestar.

En Profamilia creemos que el placer, el cuidado y el consentimiento van de la mano. Si tienes dudas, molestias o inquietudes, puedes acercarte a nuestras clínicas y recibir orientación profesional, confidencial y basada en evidencia. Línea telefónica: 300 912 4560 / WhatsApp: 318 531 0121.

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