El poder de la prevención: el autocuidado como complemento ideal de los sistemas de salud en América Latina
Cada 24 de julio, el mundo conmemora el Día Mundial del Autocuidado, una fecha que cobra mayor relevancia a medida que la ciencia y la medicina preventiva demuestran que las decisiones que tomamos en el hogar son el primer y más importante paso para una vida plena. Según la Organización Mundial de la Salud[1] cerca de la mitad de la población mundial (3.600 millones de personas) carece de acceso a servicios de salud esenciales, por lo cual, recomienda las intervenciones de autocuidado como herramientas altamente eficaces para potenciar el bienestar general y optimizar la eficiencia de los servicios de salud.
Otras entidades internacionales respaldan esa visión. Durante un seminario virtual la Organización Panamericana de la Salud[2] señaló que el autocuidado es uno de los enfoques más prometedores para enfrentar los desafíos actuales de acceso, eficiencia y cobertura de los sistemas sanitarios de la región.
Alineado con esta visión, Kenvue, líder global en el cuidado de la salud del consumidor, resalta que el autocuidado va mucho más allá del bienestar personal: es una práctica cotidiana basada en la ciencia y la prevención que empodera a los ciudadanos para gestionar su salud de manera activa y responsable.
«El autocuidado no reemplaza las consultas médicas; al contrario, las hace más eficientes. Un ciudadano que cuenta con información confiable, adopta hábitos preventivos y comprende las necesidades de su cuerpo, es un agente activo de su propia salud. Al cuidarnos de manera oportuna y correcta en casa, disminuimos la saturación de los servicios de salud y permitimos que los recursos médicos se concentren en los casos de mayor complejidad», explica Gustavo Ledesma, Director de Asuntos Corporativos LATAM North-to-South de Kenvue.
El poder transformador de las rutinas diarias
- Salud oral como barrera preventiva: El cuidado bucodental diario —desde el cepillado correcto hasta el uso de enjuague bucal e hilo dental— no solo previene la caries, sino que es la primera línea de defensa contra afecciones sistémicas asociadas a la salud general.
- Cuidado de la piel: La piel es nuestro órgano más grande y su cuidado va más allá de la estética. El uso diario de protección solar e hidratación son hábitos que protegen la barrera cutánea, previniendo patologías y promoviendo un envejecimiento saludable.
- Cuidado del bebé y hábitos de por vida: Establecer rutinas de higiene y cuidado del bebé desde los primeros días de vida no solo protege su salud inmediata, sino que sienta las bases de hábitos de bienestar que los acompañarán hasta la adultez.
El autocuidado como complemento ideal del sistema
Más allá de sus beneficios individuales, el autocuidado también genera un efecto positivo sobre la carga de los sistemas de salud. Según un análisis de la Asociación Latinoamericana de Autocuidado Responsable (ILAR)[3], las prácticas de autocuidado tienen el potencial de generar ahorros hasta por US$7.200 millones a los sistemas de salud de América Latina al reducir consultas por condiciones menores, optimizar tiempos médicos y recuperar millones de horas productivas para pacientes y profesionales.
Según el informe Panorama de la Salud 2025 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico[4] (OCDE), Colombia registra una cobertura de afiliación cercana al 99%, por encima del promedio de la organización. Pese a esto, solo el 46% de los colombianos considera que la accesibilidad a la atención médica es buena. Es ahí en donde el autocuidado surge como un catalizador de bienestar que ayuda a descongestionar los puntos de atención primaria, permitiendo que la experiencia del usuario dentro del sistema sea más ágil y humanizada.
Mejor información, mejores decisiones: la oportunidad del sector
Según datos de Kenvue, 9 de cada 10 consumidores en América Latina reportan sentir una diferencia altamente positiva en su salud física y emocional cuando siguen su rutina de cuidado personal[5]. Más aún, cerca de 7 de cada 10 latinoamericanos lamenta no haber empezado antes.
Sin embargo, existe una gran oportunidad de crecimiento: solo el 69% de los latinoamericanos con rutinas activas se siente completamente seguro de contar con la información científica necesaria para tomar estas decisiones de cuidado. Esto demuestra que el deseo de cuidarse está presente en el día a día de las personas; el paso a seguir es elevar la calidad de la información a la que acceden.
«El potencial del autocuidado se multiplica cuando está respaldado por la ciencia y por profesionales de la salud que guían la conversación. En Kenvue tenemos el compromiso de facilitar el acceso a información confiable y basada en evidencia para que cada decisión de cuidado en el hogar, desde la elección de un protector solar hasta el cuidado oral diario, sea una decisión segura que construya salud pública desde la cotidianidad», concluye Ledesma.
[1] Self-care for health and well-being, WHO. Link
[2] Autocuidado: una estrategia clave para avanzar hacia la cobertura universal de salud, OPS. Link
[3] El autocuidado genera ahorros millonarios y bienestar en América Latina, ILAR. Link
[4] Health at a Glance 2025, OCDE. Link
[5] A New View Of Care, Kenvue. Link
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