“10 % de las emisiones de gases de efecto invernadero son causados por la industria textil”, Garson & Shaw
- En la fabricación de un par de jeans, la industria textil utiliza cerca de 3700 a 7000 litros de agua.
- 25 % de las aguas residuales industriales provienen de esta industria, que es la segunda mayor contaminante del mundo,luego de la energética petrolera.
- Enlos Estados Unidos solo el 15 % de la ropa descartada se recicla, y en promedio, una sola persona desecha más de 30 kilos de ropa al año que termina en basureros.
- En Colombia, el Gobierno busca proteger y fortalecer la industria nacional; por tal motivo las importaciones de textiles tienen un gravamen del 15 %, y existe una propuesta de incrementarlo hasta el 40 %. Por lo anterior, se espera que el país se convierta en un recolector de ropa de segunda mano.
- La empresa líder mundial en el reciclaje de la industria textil, Garson & Shaw, creó un documental en el marco del mes del reciclaje donde muestra los beneficios de la industria de la ropa usada en la mitigación del cambio climático.
Mayo, 2023. La compra de productos textiles es una de las principales fuentes de consumo a nivel global; no obstante, su producción es causante del 10 % de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial, porcentaje mayor a la suma de las emitidas por la industria marítima y los vuelos internacionales; se estima que para la fabricación de un par de jeans utilizan cerca de 3700 a 7000 litros de agua y aproximadamente el 25 % de las aguas residuales industriales provienen de esta industria, que es la segunda mayor contaminante del mundo,luego de la energética petrolera; además, la manufactura de vestuario consume desmedidamente energía y requiere de recursos con altos niveles de contaminación.
Se calcula que el comercio internacional mayorista de ropa de segunda mano mueve actualmente entre 1500 y 3400 millones de dólares anuales; cada prenda se revende en 1 a 5 dólares.
Los mencionados datos fueron recolectados por Garson & Shaw, proveedor mayorista de ropa de segunda mano a nivel global, que está comprometido con la promoción de la recirculación, reutilización y reciclaje de prendas de segunda mano, con el fin de contribuir a la mitigación del impacto negativo medio ambiental.
Nicaragua y Guatemala son los países mayormente consumidores de ropa de segunda mano en el mundo, logrando que ningún textil termine en vertederos; la mayoría de prendas utilizadas son 100 % recicladas. Enlos Estados Unidos solo el 15 % de la ropa descartada se recicla, y en promedio, una sola persona desecha más de 30 kilos de ropa al año que termina en basureros.
En Colombia, el Gobierno busca proteger y fortalecer la industria nacional, por tal motivo las importaciones de textiles tienen un gravamen del 15 %, aunado a la medida estructurada entre los Ministerios de Comercio y Hacienda que proponen la exigencia de aumentarlo al 40 %, lo cual no permite que la ropa de segunda mano llegue al país.
El comercio de la ropa usada nacional no está prohibido y la industria textil considera que esta no afecta la producción en el país, pues está dirigida a las clases menos favorecidas, contrario a lo ocurrido con la ropa usada importada desde los Estados Unidos, Canadá, Asia y Europa, la cual se ha convertido en una tendencia para un público de estratos medios y altos. Por ende, se espera que Colombia se convierta en una nación recolectora y cada vez más personas se sumen a donar para que los vestuarios no lleguen a los vertederos de basura sino sean reusados.
“Nuestro objetivo es aportar en la construcción de una sociedad más consciente de su consumo textil y que las personas comiencen a vestirse con textiles usados con mayor frecuencia hasta el punto de no sentir necesidad de comprar una prenda nueva. Debemos cuidar nuestro planeta y desde cómo nos vestimos podemos hacerlo”, indicó Juan David Montoya, vocero de Garson & Shaw.
Existe un proceso de organización donde se involucran recolectores (empresas de los Estados Unidos, Australia o Canadá), clasificadores e importadores (grandes empresas que otorgan trabajo a mujeres cabeza de hogar), brockers como Garson & Shaw, Freight Forwarder (ejecutivos logísticos con contacto directo en las navieras), tiendas al detalle y al mayoreo y el ciclo termina en las plantas recicladoras,donde llegan las prendas que ya no puede ser reusadas, las cuales se transforman en colchones, cojinería para carros o muebles; de esta manera, ningún textil llega a los desechos de basura. Por cada 1000 mil toneladas de ropa procesada se generan 70 puestos de trabajo.
La mencionada empresa líder mundial en reciclaje de la industria textil dio a conocer el papel económico vital de esta industria, indicando que: “en Centro América los empleos podrían duplicarse en las próximas dos décadas, además de alcanzar más de 3 millones de puestos de trabajo y generar cerca de 200 millones de dólares en ingresos fiscales anuales”.
Según Lisa Jepsen, CEO de Garson & Shaw: “La industria de la ropa de segunda mano está ayudando a avanzar en el empoderamiento económico al proporcionar empleo seguro y permitir a las personas, en particular a las mujeres y los jóvenes, establecer sus propios negocios. Nuestros resultados muestran que la venta y el consumo de ropa de segunda mano son vitales para la subsistencia y el nivel de vida de millones de hogares en América Central y del Sur.»
Ante esta realidad y el potencial daño provocado por la industria textil por el uso excesivo de recursos naturales que contaminan el planeta, la empresa norteamericana pide a los gobiernos del mundo adoptar políticas de apoyo para garantizar que se mantenga este impulso y promover un crecimiento económico vital a través de prácticas sostenibles como la reutilización y reciclaje de prendas, mediante las cuales se reduzca el desperdicio de la ropa y se contribuya a conservar el medio ambiente.
Por lo anterior, en el marco del mes del reciclaje, la empresa norteamericana produjo un documental donde da a conocer los beneficios de esta industria en cuanto al cuidado del medio ambiente y la ayuda que brinda a la economía local de cada país: https://www.youtube.com/@garsonshaw, a fin de concientizar a la sociedad de la necesidad de prolongar la vida útil de las prendas evitando que los tejidos terminen en vertederos, y contribuir con la mitigación del impacto ambiental.
¿Por qué reutilizar o reciclar ropa?
Realizar este tipo de acciones ahorra recursos naturales, reduce la contaminación y mantiene los desechos fuera de los vertederos. Estos son algunos de los beneficios:
- Ahorro de agua: al reutiliza una sola camiseta en lugar de comprar una nueva se ahorran aproximadamente 1300 galones de agua y reduce significativamente la cantidad de sustancias químicas que contaminan las corrientes y ríos.
- Reducción de residuos: el uso de productos de segunda mano reduce el desperdicio. Cuando se recicla, se mantiene la ropa fuera de los basureros y se reducen las emisiones de metano: un potente gas invernadero.
- Reducción de emisiones de CO2: por cada libra de algodón fabricado, se liberan 15 libras de dióxido de carbono a la atmósfera. Cuando se adquieren artículos de segunda mano, se reduce la demanda de fabricación y las emisiones químicas.
¿Cómo ser parte del cambio?
El impacto positivo en la biodiversidad del país puede generarse a partir de la reutilización y consumo consciente de los textiles, implementando prácticas cotidianas como donar ropa o reutilizar prendas de segunda mano, pues cada vez son más necesarias para cuidar el planeta y disminuir la huella de carbono.
Aumentar la vida útil de una prenda por al menos nueve meses más, reduce entre un 20 % y 30 % la contaminación producida, en comparación con la compra de una nueva prenda; si todas las personas adquieran ropa de segunda mano en lugar de prendas nuevas durante un año, la reducción energética sería equivalente a la electricidad que consumen 32 millones de hogares al año.