Voluntarios de Cargill impactan en el bienestar de estudiantes del Valle, Santander y el Caribe
En el marco del Día Internacional del Voluntariado, Cargill Proteína Latinoamérica presenta los logros alcanzados a través de su programa de responsabilidad social «Carrusel de Cuidado y Bienestar» llevado a cabo en alianza con United Way Colombia. Este proyecto, centrado en el fomento de hábitos de vida saludable, ha beneficiado a más de 80 estudiantes en el Valle del Cauca, Santander y el Caribe, con un total de 490 horas de voluntariado, invertidas por el equipo de colaboradores de Cargill y su negocio de proteína en Colombia, marcando una diferencia tangible en la salud y el bienestar de la comunidad estudiantil.
«En Cargill, nuestro compromiso con el bienestar comunitario se refleja en estas y otras iniciativas, que, no solo fomentan hábitos alimentarios saludables, sino que también encarna nuestra misión centrada en el propósito de ser un buen vecino y aliado en el desarrollo económico y social de las comunidades donde operamos, nuestras acciones diarias marcan una huella duradera en el bienestar y prosperidad de las comunidades en las que tenemos el privilegio de servir” afirmó Javier Brenes, director ejecutivo de Cargill Proteína en Colombia.
Carrusel de cuidado y bienestar: transformando vidas, forjando futuros saludables
El programa Carrusel de Cuidado y Bienestar, se presenta como un innovador enfoque para abordar la problemática asociada a estilos de vida inadecuados y hábitos que impactan negativamente el bienestar de niñas, niños y adolescentes. En Colombia las enfermedades relacionadas con la nutrición se han vuelto una preocupación creciente y es que, según el Instituto Nacional de Salud (INS), se reportaron 17.036 casos de desnutrición aguda en el país en lo que va del año hasta septiembre. Este proyecto se ha convertido en una herramienta valiosa para prevenir condiciones como desnutrición, obesidad infantil, diabetes, enfermedades cardíacas y altos niveles de colesterol.
El programa consistió en cuatro estaciones, cada una diseñada para inculcar hábitos saludables y promover la conciencia sobre la importancia de la nutrición y el bienestar físico y mental. Estas estaciones abordan aspectos clave de la vida diaria, desde la alimentación equilibrada hasta la actividad física regular, creando un impacto integral en la salud de los participantes. Es significativo destacar la importancia de que estas estaciones fueran planteadas por los voluntarios desde un enfoque pedagógico. Este enfoque pedagógico implica que las estaciones no solo brindan servicios o información, sino que también educan, al ser desarrolladas desde una perspectiva pedagógica, pues no solo abordan las necesidades inmediatas de la comunidad, sino que también tienen el potencial de crear un impacto a largo plazo al empoderar a los estudiantes con conocimientos y habilidades que pueden aplicar en su vida diaria.
A continuación, se describen cada una de las estaciones:
Estación Cuido mi Cuerpo: Motivó a los estudiantes a participar en actividades físicas divertidas y educativas para promover un estilo de vida activo.
Estación Reconozco Quién soy: Buscó el fortalecimiento de la autoestima a través del reconocimiento de las habilidades que se tienen y cómo aportan al desarrollo de la comunidad. Aprendieron de la importancia de permitir a los niños, niñas y jóvenes tener un rol de liderazgo y cambio en los contextos.
Estación es la Hora de Jugar: En este espacio se motivó a los niños hacer del juego sano y divertido, un espacio feliz, donde compartan y se relacionen con los demás. Recordando el respeto y el trabajo en equipo.
Estación Los alimentos y yo: Generó conciencia nutricional en los participantes sobre la importancia de tomar decisiones informadas sobre la alimentación y sus efectos en la salud a largo plazo.
“Agradecemos a nuestros voluntarios, a las fundaciones y socios locales por hacer posible este cambio positivo en la comunidad. Juntos, estamos construyendo un futuro con mayor bienestar para todos.» concluyó Brenes.