En medio del constante cambio que caracteriza al mundo empresarial actual, la tendencia hacia estructuras organizativas horizontales ha tomado impulso, consolidándose como el entorno innovador y eficiente por excelencia para el desarrollo de empresas modernas.
Este nuevo paradigma no solo representa una evolución significativa, sino que plantea un desafío sin precedentes para los directivos y cargos de alta gerencia. Enfrentados a la necesidad de adaptarse a estas estructuras disruptivas, su labor se torna crucial al gestionar a los colaboradores para extraer el máximo provecho de sus habilidades.
Sandra Milena Ávila, gerente de Manpower Business Professionals, la línea estratégica de ManpowerGroup especializada en soluciones para la búsqueda de talento humano de niveles medio y alto, subraya el impacto transformador de las estructuras horizontales en los equipos.
“Hemos observado cómo están fomentando la colaboración, promoviendo la transparencia y facilitando la toma de decisiones compartida, a la vez que rediseña la operatividad empresarial en la actualidad. En este entorno dinámico, la clave del liderazgo radica en la adaptación continua y la maximización de las habilidades y contribuciones individuales de los colaboradores para destacar en la vanguardia empresarial”, afirmó.
Pero ¿qué se debe tener en cuenta para esta adaptación en las empresas?
En primer lugar, es clave tener en cuenta que el 66 % de los empleadores colombianos reportan dificultad para encontrar talento calificado, donde la colaboración, el trabajo en equipo, las responsabilidad y la confiabilidad son las habilidades más demandadas según la Encuesta de Escasez de Talento en Colombia 2024 de ManpowerGroup; lo que pone sobre la mesa la necesidad crucial de proteger a los equipos de trabajo y fomentar una estructura organizacional que permita mayor agilidad y flexibilidad, innovación y satisfacción de los empleados.
Por otro lado, es relevante que los directivos adopten una mentalidad de orientación y guía en lugar de una de mando y control, y fomenten la colaboración entre los trabajadores.
“En vez de impulsar estructuras jerárquicas rígidas, es recomendable fomentar la toma de decisiones colaborativas. Los líderes pueden establecer métodos que posibiliten que los colaboradores aporten a las decisiones fundamentales, capitalizando así la diversidad de perspectivas”, agregó Ávila.
Es importante que los directivos confíen en sus equipos, brindándoles un mayor grado de responsabilidad y roles dentro de la empresa. Para ello es clave establecer objetivos claros y medibles y contar con un ‘feedback’ constante que les permita mejorar en sus tareas diarias, aprender y crecer laboralmente.
«Empoderar a los equipos implica confiar en su talento y capacidad, otorgándoles responsabilidades significativas en la empresa. La clave reside en respaldar a los equipos con un flujo constante de retroalimentación. Este enfoque no solo impulsa el rendimiento diario, sino que también crea un ambiente propicio para el desarrollo profesional”, finalizó Ávila
El cambio hacia estructuras horizontales es una oportunidad valiosa para que las empresas puedan mejorar su eficiencia e impulsar la innovación. Los líderes visionarios que abracen esta transformación y adopten prácticas de gestión adaptativas se convertirán en los principales impulsores del éxito en el futuro empresarial.

