La “Humanización de la Energía” y las 295 familias de Tumaco que hoy exportan su cacao
La “Humanización de la Energía” y las 295 familias de Tumaco que hoy exportan su cacao a Francia y Suiza
El diseño, elaboración y puesta en marcha de un sistema solar fotovoltaico ha sido fundamental para que Cortepaz, una asociación afrocolombiana que reúne 295 familias productoras del grano -ubicadas en el consejo comunitario el rescate las varas del municipio de Tumaco-, hoy pueda llevar su producto a Europa.
En opinión de Gustavo Adolfo Mindineros, director administrativo y comercial de Cortepaz, “Este proyecto impulsó la transformación de nuestra comunidad en un territorio apartado de la geografía colombiana. Implicó un trabajo de articulación y de planificación. Así logramos contar con una energía que nos garantizó el acceso a mercados diferenciales. Por eso obtuvimos mejores precios que impactaron positivamente en las condiciones de vida de nuestras familias.
“La importancia del proyecto de energía solar realizado en nuestra comunidad es muy grande. Nos garantizó la calidad del grano, nos permitió traer nuestra totalidad de la producción a la organización y evitar las pérdidas en el proceso de secado. Eso mueve la economía dentro del territorio y ha hecho posible contratar mayor cantidad de mano de obra”, dijo a su vez Evangelina Quiñonez Rivera, productora afiliada a Cortepaz.
Esta comunidad, en el año 2021 hacia parte del último transformador del circuito de Tumaco. Vivían cortes de suministro continuos y la variación del voltaje era tan grande que hacía que sus máquinas para secado (proceso que elimina el exceso de humedad de los granos por calentamiento), no se comportaran de manera idónea para asegurar la formación del aroma y del sabor del producto.
Antes de este proyecto, en Cortepaz se contaba con el servicio de energía alrededor de dos días por semana. Por eso no se lograban estabilizar los protocolos para la homogenización del grano de cacao, un fenómeno que también incidía en el proceso de extracción de algunos insumos.
Hoy, asegurar la producción y el uso de las diferentes formas de energía de manera respetuosa y compatible con el medio ambiente es necesario, pero no suficiente. Debemos introducir la dimensión social, darnos cuenta de que son las personas y las comunidades quienes más importan. No existirá transición energética sino se presupuesta como un agente de cambio fundamental desde las tres perspectivas de la sostenibilidad. El proyecto de Cortepaz demuestra que es posible lograrlo”, aseguró Sebastián González García, gerente de nuevos negocios de MGM Ingeniería y Proyectos.
María Ema Mestre, otra de las productoras afiliadas comentó que “Mi familia y yo hemos obtenido mejores resultados económicos gracias a MGM. La zozobra que vivíamos ya no está y sabemos que lo que sembramos lo vamos a poder comercializar”.
Al respecto, Daniel Díaz Toro, director ejecutivo del WEC, comentó que “Es importante entender que no podemos realizar una transición a cualquier costo, y que en las hojas de ruta y en los planes que nos tracemos, siempre debe haber un ángulo social, entendiendo a qué paso podemos transitar, cómo los cambios van a afectar a nuestros ciudadanos, y qué capacidad de pago tenemos. Las personas, sus necesidades y las posibilidades de dar respuesta es lo fundamental para humanizar la energía. El proyecto de Cortepaz nos enseña mucho al respecto”.
Finalmente, el vocero de MGM puntualizó que “La experiencia de Cortepaz y nuestro trabajo conjunto con el WEC nos obligan a seguir trabajando por avanzar hacia la humanización de la energía. Somos personas que trabajan para personas, y entendemos que la generación respetuosa y con énfasis social de la energía será la que finalmente nos ayude a alcanzar esa transición energética que tanto requerimos”.
HUMANIZACIÓN DE LA ENERGÍA
Cada vez más expertos del sector energético internacional hablan de este concepto, acuñado por el Consejo Mundial de la Energía (WEC, por sus iniciales en inglés), y de su importancia a la hora de cumplir los compromisos globales, tanto para las personas como para el planeta.
¿Qué es?
Humanizar la energía significa involucrar a más personas en el cambio y la construcción de nuevos sistemas energéticos.
Así las cosas, la energía hoy debe verse como un bien al servicio del ser humano, su desarrollo y sostenibilidad, que conlleva la alteración y la transformación de la sociedad en general, y de las comunidades en particular.
La humanización de la energía es reconocerla como un derecho de las personas sin importar su raza, religión, territorio donde viva o condiciones socioeconómicas. Es comprender que todos, sin excepción alguna, tenemos derecho a la energía, y trabajamos por hacerlo una realidad mundial y local.
¿Cuál es su objetivo?
Responder adecuadamente a las transiciones sostenibles, no solo desde el punto ambiental, sino involucrando un componente social como elemento fundamental para entender a qué paso podemos avanzar, cómo los cambios van a afectar a los ciudadanos y qué capacidades económicas se tienen.
Es decir, dar respuestas entendibles, concretas y perdurables en el tiempo para que las personas se empoderen del consumo de la energía, las comunidades conozcan soluciones innovadoras para su generación, y los sectores público, privado, académico y científico desarrollen nuevos tipos de energía, todo con el fin último de consolidar un sistema energético sostenible.
¿Cómo se logra?
Mediante la alfabetización energética en los diferentes sectores de la economía y la sociedad para responder al “Trilema Energético” (seguridad energética, equidad energética y sostenibilidad ambiental)
- La seguridad energética es la capacidad de brindar energía ininterrumpidamente a las personas y a sus sistemas de producción, sin importar su ubicación geográfica.
- La equidad energética es dar acceso a todas las personas, en especial las menos favorecidas, priorizando sus necesidades y condiciones económicas para que las puedan pagar.
- La sostenibilidad ambiental es la necesidad de reducir al máximo la dependencia de fuentes intensivas en carbono, buscando que cada vez sean mayores las energías no contaminantes.
- La humanización se logra produciendo diferentes tipos de energía, asegurando su distribución permanente a todas las personas, de acuerdo con sus necesidades y condiciones económicas, sin contaminar las fuentes naturales, a un costo que se pueda pagar.