INTERCOLOMBIA: transportando energía y sostenibilidad por Colombia
Entrevista a Ana María Gómez, directora de sostenibilidad
INTERCOLOMBIA, una filial de ISA (Interconexión Eléctrica S.A.), es una empresa dedicada al transporte de energía eléctrica a alto voltaje a lo largo de Colombia. Esta compañía juega un papel crucial en la infraestructura energética del país, asegurando que la electricidad llegue de manera eficiente y confiable a todas las regiones.
Fundada en 2013, INTERCOLOMBIA surgió como parte de un proceso de actualización estratégica dentro de ISA. Su misión es administrar, operar y mantener los activos eléctricos propiedad de ISA en Colombia, garantizando un suministro de energía seguro y eficiente. La compañía se ha convertido en el mayor transportador de energía del país, con una red que abarca la diversa geografía colombiana.
INTERCOLOMBIA ha participado en numerosos proyectos de infraestructura, incluyendo la construcción y ampliación de subestaciones eléctricas. Uno de sus proyectos más destacados es la interconexión Carrieles a 230 mil voltios, que busca mejorar la capacidad de transmisión de energía en la región1. Además, la empresa ha implementado iniciativas de sostenibilidad, como el programa de «servidumbres sostenibles», inspirado en el programa de huertos en línea de ISA REP en Perú.
La labor de INTERCOLOMBIA no solo se limita a la transmisión de energía, sino que también tiene un impacto significativo en la comunidad. Al garantizar un suministro eléctrico confiable, la empresa, en su esfuerzo en sostenibilidad, contribuye al desarrollo económico y social de las regiones que atiende. Además, reflejan un compromiso con el bienestar del medio ambiente y la calidad de vida de los ciudadanos.

Ana maría Gómez, directora de sostenibilidad de INTERCOLOMBIA, nos da un mejor panorama de toda esta gestión.
¿Cuál es la visión de la empresa respecto a la transición energética y la protección de la naturaleza como temas prioritarios?
La transmisión de energía es protagonista en la implementación de la transición, al ser fundamental para conectar los centros de consumo con aquellos lugares donde se generan energías limpias, que generalmente están alejados. Por eso, contar con líneas de transmisión que integren esas energías al sistema y al consumo se constituye en un prerrequisito básico de la transición y la descarbonización.
En este sentido, es importante acelerar los planes de transmisión y viabilizar las interconexiones entre los países. Igualmente, es clave gestionar esfuerzos conjuntos entre los agentes transmisores y el Estado, agilizando con responsabilidad los temas relacionados con la gestión del entorno social y ambiental, con el fin de facilitar de forma oportuna una transición equitativa y justa.
Respecto al cuidado de nuestro planeta, todos los seres vivos y organizaciones somos generadores de emisiones de CO2, y por tanto responsables del acelerado calentamiento global y el consecuente cambio climático. Es un imperativo ético identificar nuestros impactos y hacernos cargo desde el alcance que corresponda.
Nosotros como organización, que hace parte de la cadena de la energía, nos hacemos cargo de nuestros impactos negativos y trascendemos nuestras responsabilidades, uniendo esfuerzos sectoriales, locales, regionales y globales enfocados en la mitigación del cambio climático, a partir de prácticas innovadoras y transformadoras, que permitan gestionar los impactos de las actividades empresariales en el ambiente y, a su vez, mitigar los impactos del cambio climático sobre las actividades empresariales y en esencia sobre la vida en el planeta.
¿En el marco post COP 16, cómo dimensionan desde la empresa la biodiversidad?
La gestión integral de la biodiversidad es un pilar fundamental en la construcción y operación de nuestros proyectos, y la COP 16 nos permitió seguir profundizando en los grandes desafíos y oportunidades vigentes.
Sabemos que el contexto actual es crítico, ya que el planeta experimenta una pérdida de biodiversidad sin precedentes, con un millón de especies de plantas y animales en peligro de extinción. En ISA INTERCOLOMBIA, entendemos este llamado a la acción y lo asumimos en todas nuestras actividades de negocio, protegiendo, conservando y compensando la naturaleza que impactamos al cruzar con la infraestructura eléctrica que construimos, operamos y mantenemos.
Nosotros venimos implementando desde hace años la iniciativa de Gestión Integral de la Biodiversidad, enfocada en tres ejes:
La mitigación de impactos, para evitar y atender responsablemente los impactos ambientales que puedan generarse por la construcción y operación de las líneas de transmisión, partiendo de su prevención, mitigación y corrección.
Acciones de compensación biótica derivada de los impactos ambientales que no son posibles de evitar.
La contribución proactiva a la conservación de la biodiversidad, la mitigación de los impactos del cambio climático y el desarrollo de comunidades rurales, entendiendo que para aportar a la preservación de la naturaleza es necesario aportar a su vez al desarrollo de las comunidades rurales; esto lo impulsamos mediante el programa Conexión Jaguar.
Háblenos más del Programa Conexión Jaguar
Conexión Jaguar es el programa de sostenibilidad de ISA y sus empresas, que en conjunto con nuestros aliados técnicos, desarrollamos para proteger al jaguar, la biodiversidad y los bosques de América Latina, grandes reservorios mundiales de carbono. Un paso que nos permite contribuir a la mitigación del cambio climático y a la reducción de la deforestación en el continente, mientras aportamos al desarrollo de los territorios y las comunidades.
Con ISA y sus empresas conservamos más de 828 mil hectáreas de bosques y ecosistemas naturales en Colombia, Perú, Brasil y Chile, con un potencial de reducción de emisiones de más de 7 millones de tCO2e y beneficios comunitarios a más de 300 familias.
¿Volviendo a la COP, en qué consistió el manifiesto presentado y cuáles fueron sus principales propuestas?
Con el objetivo de fomentar reflexiones más profundas sobre nuestra relación con la naturaleza y la biodiversidad, nos unimos con la Universidad de los Niños EAFIT para crear experiencias de aprendizaje intergeneracionales. Niños, niñas, adolescentes y adultos participaron en actividades significativas centradas en el cuidado, la preservación, la transición energética, la sostenibilidad y la comunidad.
En estos espacios recopilamos las voces genuinas de los participantes y reunimos información que sirviera como insumo para la co-construcción de un manifiesto que fue visibilizado en el marco de la COP16 Este manifiesto buscó exponer ante los tomadores de decisiones y actores internacionales las preocupaciones y soluciones propuestas por la niñez y la juventud, fortaleciendo así los espacios de participación e incidencia ciudadana desde tempranas edades, especialmente en temas medioambientales. Fue expuesto por medio de la Alianza 4U, conformada por la Universidad del Norte, el Colegio de Estudios Superiores de Administración, la Universidad EAFIT y la Universidad ICESI.
También en el marco de la COP16, nos encontramos con niños, niñas y jóvenes de diferentes lugares del país en el taller “Apropiación de la Biodiversidad para Niños y Niñas”. En esta actividad, coliderada con nuestros aliados Webconserva y la Universidad de los Niños EAFIT, usamos el juego y la pregunta como activadores de un espacio de conversación valiosa donde nos compartieron sus perspectivas únicas y genuinas sobre la biodiversidad colombiana, sus preocupaciones, miedos y compromisos para el cuidado de sus territorios y la solución a problemáticas simples y complejas relacionadas con la biodiversidad.
Los niños son el futuro. La transición energética y la protección de la naturaleza son y seguirán siendo temas prioritarios en nuestra agenda conjunta. Acercar la información, hacer pedagogía, sensibilizar y permitir la generación de capacidades en los temas que nos competen es parte de nuestro compromiso para que crezcan con las habilidades y valores necesarios para ser ciudadanos conscientes, innovadores, responsables y productivos.
Pero el tema de acompañamiento a la niñez es algo que ustedes han trabajado desde hace mucho tiempo…
Así es. En el año 2005, luego de que un grupo de asistentes e ingenieros de subestación vieran de cerca las necesidades de las escuelas aledañas a la infraestructura eléctrica y, sobre todo, a las subestaciones donde ISA tenía presencia, nació un acto de filantropía que pretendía reducir la deserción escolar dio origen a lo que hoy conocemos como el Programa de Aprendamos con Eloísa Latorre.
Este programa contribuye al bienestar social y ambiental de las comunidades educativas, a través de una torre llamada Eloísa, acompañada de otros personajes, que explican los derechos de los niños, enseñan a reciclar, a cuidar la naturaleza, a entender los diferentes tipos de energías, pero sobre todo a convivir con la infraestructura eléctrica cercana a sus viviendas.
Actualmente, el programa alcanza a 35,000 niños, niñas y jóvenes en 20 departamentos, 50 municipios y 450 escuelas localizadas a lo largo y ancho del país. Es desarrollado bajo nuestro Modelo de Gestión Social denominado Conexión Desarrollo, mediante el cual fortalecemos nuestra capacidad organizacional para la gestión del entorno social y ambiental, asegurando la generación de valor a las comunidades y a la sociedad durante las distintas etapas del ciclo de vida de los activos.