Atica invierte $2.000 millones en paneles solares para enfrentar crisis energética
Del residuo al ahorro energético: Atica invierte $2.000 millones en paneles solares para enfrentar crisis energética
Las energías renovables son esenciales para el desarrollo sostenible, ya que generan electricidad sin agotar recursos ni contaminar el medio ambiente. A diferencia de los combustibles fósiles, no emiten gases de efecto invernadero, ayudando a mitigar el cambio climático. Además, fortalecen la independencia energética, generan empleo y promueven la innovación. Su uso es clave para avanzar hacia una economía limpia y cumplir con los compromisos ambientales globales.
En un momento crítico para el sistema energético colombiano, Atica, empresa líder en la gestión integral de residuos, reafirma su compromiso con el desarrollo sostenible al invertir $2.000 millones de pesos en la instalación de 682 paneles solares en tres de sus principales sedes operativas que se suman a los 250 ya existentes. Este proyecto representa un avance tecnológico significativo en la transición energética del país.
Con esta iniciativa, la empresa se posiciona a la vanguardia del sector empresarial colombiano, promoviendo soluciones concretas ante la crisis energética nacional agravada por la escasez hídrica derivada del fenómeno de El Niño, que ha afectado gravemente la generación hidroeléctrica, responsable de más del 60% de la energía del país.
Resultados tangibles: ahorro, eficiencia y sostenibilidad
La nueva infraestructura solar tendrá un impacto directo en su operación y en el medio ambiente. Se estima que la generación anual será de 600.000 kWh, lo que cubrirá aproximadamente el 35% del consumo eléctrico de las sedes, con un ahorro energético del 30% y una reducción de más de 254 toneladas de CO₂ por año.
“Con este proyecto esperamos ahorrar cerca de $400 millones anuales, lo que permitirá recuperar la inversión en poco más de cinco años. Además, este ahorro mejora nuestra eficiencia operativa y reduce significativamente nuestra huella de carbono, reafirmando nuestro compromiso con la sostenibilidad y el futuro del país”, afirmó César Socha, coordinador de proyectos de Atica.
Cada sistema fotovoltaico está diseñado para inyectar la energía generada directamente en la red interna de las instalaciones mediante transformadores inteligentes, optimizando el uso de la energía según la demanda específica de cada sede.
Este proyecto, ejecutado en tan solo seis meses, refleja una visión empresarial que combina tecnología, sostenibilidad y estrategia económica. Se demuestra que es posible integrar la rentabilidad con la responsabilidad ambiental, adoptando un modelo de negocio alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Además, Atica busca que esta experiencia no se quede solo en sus operaciones internas, sino que sirva como una herramienta educativa para sus clientes y aliados. La empresa está desarrollando espacios de diálogo y transferencia de conocimiento para mostrar que la sostenibilidad y la rentabilidad no son conceptos opuestos, sino complementarios.
“Queremos que nuestros clientes también vean que es posible transformar sus procesos productivos, optimizar costos y, al mismo tiempo, generar impactos positivos en el medio ambiente. Ser sostenibles no es una carga: es una ventaja competitiva”, destacó Socha.
Este proyecto solar se integra a otras iniciativas sostenibles como la flota de 270 vehículos, entre ellos 19 eléctricos y 20 ecoamigables, la producción de combustibles alternos tipo CDR, y la generación de vapor mediante incineración de residuos
En un contexto donde las empresas enfrentan crecientes presiones sociales, ambientales y regulatorias, la experiencia de Atica es un llamado a la acción para el sector privado colombiano. Invertir en energías limpias no es solo una respuesta coyuntural, sino una decisión estratégica de largo plazo para reducir riesgos, garantizar la continuidad operativa y ser parte activa de la transición energética nacional.