Día internacional de la belleza: ¿Cómo se vive y se entiende la belleza hoy en Colombia?
Desde las pinturas rupestres hasta los rituales de las grandes civilizaciones, la belleza ha sido mucho más que apariencia: ha sido lenguaje, identidad y poder. Es un concepto subjetivo y cultural, influenciado por la percepción individual, los patrones sociales y hasta la evolución. Aunque algunos elementos se asocian con lo objetivo —como la proporción o la armonía—, la belleza se completa en la experiencia y en la emoción que genera en las personas. En ese sentido, en el marco del Día Mundial de la Belleza (9 de septiembre), se convierte en la ocasión perfecta para reflexionar sobre su impacto en la sociedad, la cultura y la economía.
Lejos de ser algo superficial, la belleza ha acompañado a la humanidad durante miles de años, consolidándose como una necesidad esencial que impacta cómo nos sentimos, cómo nos relacionamos y cómo construimos identidad. Y en Colombia, reconocido internacionalmente como el país de la belleza, esto cobra un significado especial: la diversidad cultural, la riqueza natural y la calidez de su gente convierten lo cotidiano en una expresión viva de belleza. Desde las manos de sus campesinos, que permiten disfrutar una fruta distinta cada día del año, hasta las comunidades indígenas que conservan más de 65 formas de decir “bienvenido”, Colombia es ejemplo de cómo la belleza trasciende lo estético y se convierte en un patrimonio social y humano.
En Colombia, la belleza también se traduce en crecimiento económico. Según cifras de la Cámara de la Industria Cosmética y de Aseo de la ANDI, en 2024 el mercado de belleza y cuidado personal alcanzó 3.279 millones de dólares en ventas, con un crecimiento del 16,3% frente al año anterior. El consumo per cápita fue de $254.780, un incremento del 8,7% respecto a 2023.
Las categorías más relevantes fueron: consumo masivo, cuidado de la piel, fragancias, cuidado capilar y aseo masculino. Una industria que emplea a miles de colombianos y dinamiza sectores como la agricultura, la manufactura, el comercio y los servicios profesionales.
Este impacto no solo es económico: también está ligado a la salud, el autocuidado y el bienestar. La OMS estima que 1 de cada 4 personas en el mundo padece alguna afección en la piel, y que el 98% asegura que esto afecta su bienestar emocional. En este sentido, la dermocosmética y el cuidado personal son aliados clave para recuperar la confianza y reforzar la autoestima, mostrando que la belleza puede transformar vidas desde adentro hacia afuera.
En la actualidad, la belleza suele asociarse con estándares de perfección alimentados por redes sociales o la inmediatez digital. Sin embargo, su verdadera fuerza está en otro lugar: en la capacidad de mejorar el bienestar, empoderar a las personas e impulsar cambios sociales. La belleza es, en esencia, un reflejo de cómo vivimos y sentimos, un derecho humano que conecta culturas, generaciones y territorios.
En este contexto, L’Oréal Groupe reafirma que la belleza es mucho más que apariencia: es inclusión, salud y bienestar, un movimiento capaz de empoderar y transformar, es belleza con propósito. Con su programa global “L’Oréal por el Futuro”, la compañía busca que para 2030 más de 4 millones de personas en el mundo se beneficien de sus programas sociales.
Como parte de esta reflexión, el Grupo presenta el libro 100.000 años de belleza, una investigación inédita que recorre la historia del cuidado personal y sus múltiples funciones en la vida humana: desde la protección hasta la espiritualidad, pasando por la innovación y la inclusión. Una invitación a redescubrir la belleza como fuerza cultural, social y económica.
“Creemos en una belleza que conecta, que empodera y que transforma. Una belleza para todos y para cada uno. La belleza tiene la capacidad de mejorar el ánimo, fortalecer la autoestima y construir lazos sociales, pero también de impulsar industrias, generar empleo y dinamizar economías. Su impacto es tan humano como económico, tan emocional como cultural. Desde L’Oréal trabajamos para que esa belleza sea sostenible, inclusiva y accesible, porque estamos convencidos de que cuando las personas se sienten bien consigo mismas, tienen más herramientas para transformar positivamente el mundo que las rodea.”, concluye Nicolás Vanegas, director de Asuntos Corporativos, Engagement y Sostenibilidad de L’Oréal Groupe para Centroamérica y Región Andina.
#SomosYulderYCris. #RedExpertos #Sostenibilidad