¿Cómo enfrenta el dolor? Un desafío que impacta el desempeño laboral del 64% de los colombianos

octubre 17, 2025 Yulder Jiménez

Cada 17 de octubre se conmemora el Día Mundial del Dolor, una fecha en la que vale la pena recordar cómo esta experiencia, individual y subjetiva, va mucho más allá de lo físico e incluso puede llegar a impactar la vida laboral. De acuerdo con el Haleon Pain Index, el 64% de los colombianos experimenta dificultades para concentrarse en el trabajo a causa del dolor. Aun así, aunque el 74% reconoce hablar del tema con sus colegas, solo el 63% se atreve a hacerlo con sus empleadores. El dato refleja un problema silencioso: el dolor no solo interfiere con la productividad, sino que sigue siendo un tema difícil de abordar abiertamente en el entorno laboral.

En 2023, nueve de cada diez personas en el mundo padecieron algún tipo de dolor, una realidad que también se refleja en Colombia, donde el 93% de los encuestados afirmó haberlo experimentado. Así lo evidencian los resultados de la quinta edición del estudio social desarrollado desde 2014 por Haleon, empresa líder mundial en productos para el autocuidado. Este dato permite entender la importancia de explorar el impacto real del dolor y visibilizar a quienes lo experimentan, promoviendo una conversación más abierta y empática entorno a esta experiencia cotidiana.

Cómo se percibe y se vive el dolor:

Los resultados indican que el dolor no solo limita lo que las personas pueden hacer, sino que también tiene un importante impacto en su vida personal y en sus emociones. Seis de cada diez personas a nivel global aseguran que les resulta imposible sentirse felices cuando el dolor está presente. En Colombia, el 48% comparte esta percepción y, además, el 67% considera que el dolor impacta de manera directa en su calidad de vida. Incluso, el 37% de las personas a nivel global y el 31% a nivel nacional consideran que el dolor afecta negativamente su autoestima. Además, casi la mitad de los encuestados en el mundo y el 25% en Colombia reconocen haber desarrollado ansiedad como consecuencia de vivir con dolor.

El dolor también tiene el potencial de afectar nuestras relaciones, tanto personales como laborales. En el mundo, el 30% de las personas reconoce que el dolor ha afectado sus relaciones con familiares o amigos, y en Colombia la situación no es muy distinta: el 23% dice haber pasado por lo mismo. En el ámbito laboral, uno de cada tres asegura que el dolor genera tensiones en el trabajo, mientras que en el país esa percepción la comparte una de cada cuatro personas. Estos datos reflejan cómo el dolor puede aislar, limitar la comunicación y generar tensiones en los entornos donde más apoyo se necesita.

Uno de los resultados más impactantes del estudio revela que la mitad de las personas que viven con alguna dolencia se sienten estigmatizadas, y un 26% teme ser juzgado por hablar de lo que sienten, lo que las lleva a aislarse y no buscar ayuda. De ahí que hablar del dolor se vuelva fundamental, pues reconocerlo y expresarlo no solo permite encontrar alivio, sino también derribar los prejuicios que aún lo rodean.

Cuando sentimos que no podemos hablar de dolor

“Con frecuencia, las personas aprenden a convivir con el dolor, asumiéndolo como parte inevitable de su día a día”, explica el Dr. Rodrigo Santacoloma, director Médico de Haleon. “Sin embargo, cuando se aborda a tiempo y con los tratamientos adecuados, es posible recuperar el bienestar y mejorar la calidad de vida. Hablar de lo que se siente, consultar a un profesional y seguir sus recomendaciones puede marcar una gran diferencia en el proceso de alivio y recuperación”.

Aunque el dolor es una experiencia universal, no todas las personas son escuchadas o tratadas de la misma forma al expresarlo. El Índice evidencia que los estigmas en torno al dolor no afectan a todos por igual. Las mujeres, las personas racializadas y las comunidades diversas son quienes con mayor frecuencia sienten que su dolor es minimizado o ignorado. El 58% de las mujeres a nivel global y el 55% en Colombia afirmaron que su dolor había sido tratado de forma diferente, no se les había creído o se les había discriminado, frente al 47% de los hombres. Lo mismo sucede globalmente con el 59% de las personas de color y el 52% en Colombia que aseguraron experimentar estas situaciones de manera reiterada, frente al 48% de las personas de raza blanca. Por su parte, el 67% de la comunidad LGBQ+ global y el 58% de las comunidades colombianas, teme que los demás hagan suposiciones sobre ellos y su dolor, frente al 50% de los heterosexuales. Además, el estudio revela una marcada diferencia generacional: mientras las personas mayores suelen expresar con mayor facilidad lo que sienten, los más jóvenes enfrentan más barreras para comunicar su malestar y acceder a un tratamiento oportuno.

Sentirse solo en medio del dolor es más común de lo que parece. Según los resultados del estudio, el 42% de las personas asegura experimentar soledad de manera habitual cuando siente dolor, en gran parte porque el malestar las lleva a aislarse y reducir la interacción con los demás. De hecho, el 59% reconoce que se vuelve menos sociable durante estos episodios, lo que refuerza cómo el dolor no solo afecta el cuerpo, sino también la forma en que las personas se relacionan y se sienten acompañadas.

“Todavía existe la idea de que hablar del dolor es una muestra de debilidad, y eso lleva a muchas personas a enfrentarlo en silencio”, explica Antonio Hernández, presidente de Haleon para Colombia y Perú. “Esa falta de escucha y comprensión genera aislamiento y amplifica el sufrimiento. Necesitamos aprender a mirar el dolor con empatía, entenderlo y acompañar mejor a quienes lo viven”.

En esa misma línea, los resultados señalan que el 75% de los encuestados desea que médicos y farmacéuticos estén mejor preparados para comprender el dolor de cada paciente, lo que les ayudaría a recibir tratamientos más adecuados. “Estos hallazgos reflejan la necesidad de un cambio en la forma en que abordamos el dolor. Saber que el 68% de las personas siente que una atención más empática y personalizada puede transformar su experiencia nos recuerda que, muchas veces, la diferencia no está solo en el tratamiento, sino en sentirse escuchado, comprendido y acompañado. Ponerse en el lugar del otro puede marcar el comienzo del alivio”, concluye Hernández.

Más del panorama del dolor en Colombia

En el contexto colombiano, la Encuesta Nacional de la Asociación Colombiana para el Estudio del Dolor de 2022 revela que los colombianos reportan con mayor frecuencia dolor en la rodilla (25%), la cabeza (19%) y la región lumbar (18%), seguidos por el hombro (11%), la mano y muñeca (13%), la región cervical (9%) y la región dorsal (5%). Estas cifras evidencian que el dolor se manifiesta en distintas zonas del cuerpo, reflejando la diversidad de experiencias y molestias que viven las personas en el país y la importancia de generar conversación y conciencia sobre este tema.

Más allá de su rol como compañía de salud, Haleon busca visibilizar estas realidades y fomentar una comprensión más humana del dolor. A través de estudios como el Índice del Dolor, reafirma su compromiso de promover una mejor salud día a día con humanidad, impulsando un cambio en la forma en que las personas, los profesionales de la salud y la sociedad abordan el autocuidado como una medida clave para que cada individuo pueda cuidar de su bienestar y aprender a autogestionar su salud.

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