Policía Nacional resalta valentía de la única patrullera que conduce tanquetas de la UNDMO en Bogotá
“Estas tanquetas se llenan de gas y usted debe manejar así, eso es de valientes”, expresó Laura Juliana Hernández Fonseca, patrullera integrante de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO).
Mientras en las calles de Bogotá una manifestación puede escalar en segundos, dentro de un vehículo blindado alguien debe mantener la calma y tomar decisiones rápidas. En uno de esos puestos está Laura, patrullera de la Policía Nacional y la única mujer conductora de tanquetas de la UNDMO en la capital del país.
Cuando tenía 23 años, esta uniformada asumió un rol que exige precisión, temple y control emocional, ya que su responsabilidad no solo es conducir un blindado ni movilizar el equipo antidisturbios, sino proteger a los compañeros que viajan con ella y garantizar que las intervenciones se desarrollen bajo los protocolos institucionales.
Actualmente, 248 mujeres de la Policía Nacional integran la UNDMO en todo el país, de las cuales 82 están en Bogotá; algunas desempeñan funciones operativas que van desde el uso de armas no letales hasta la gestión de diálogo con los manifestantes.
Laura recuerda que su proceso comenzó hace cerca de año y medio, cuando inició las prácticas de conducción acompañada por un compañero instructor.
“Al principio salía con otro conductor que me iba explicando qué debía hacer y cómo actuar si se presentaba un procedimiento”, relata.
Para Laura la clave para actuar en situaciones de tensión está en el control de las emociones y la disciplina en los protocolos y, también, en las directrices que recibe en terreno en medio de una intervención, pues sus compañeros son quienes le entregan información en tiempo real para poder tomar decisiones rápidas y evitar que la situación escale.
“Recibimos capacitación en control de emociones. Cuando hay momentos de crisis hago ejercicios de respiración y recuerdo los protocolos que tenemos para estas situaciones”, indicó.
Desde la cabina del blindado, Laura también tiene claro que la responsabilidad va más allá de conducir, pues dentro del vehículo viajan otros policías cuya seguridad depende de ella, por lo que debe permanecer siempre en el puesto de mando.
“Nosotros permanecemos dentro de la tanqueta porque el compañero que va con nosotros también es nuestra responsabilidad”, señala.
Más allá del desafío operativo, esta patrullera asegura que su mayor motivación es abrir camino para otras mujeres dentro de la institución. “Nosotras tenemos las capacidades para hacerlo. Todo es confiar en uno mismo, prepararse y no tenerle miedo al éxito”, afirma.
En cada jornada de manifestaciones o movilizaciones, mientras la tensión se siente en las calles, Laura mantiene firme el volante del blindado con una convicción que guía su trabajo diario: la calma, la preparación y la fe, las cuales son sus mejores herramientas para enfrentar las crisis.
Mientras Laura se prepara para enfrentar su mayor desafío: ser mamá, la Institución sigue trabajando para brindar capacitación y entrenamientos a sus uniformados en el control de emociones y de reacción inmediata.
La Policía Nacional reafirma su compromiso inquebrantable con la protección de la vida y la defensa de la seguridad ciudadana. Con dignidad y vocación de servicio, cumplimos el mandato constitucional de garantizar la seguridad y convivencia de todos los colombianos.
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