Adriana fue víctima de ‘paseo millonario’ en Engativá

abril 27, 2026 Yulder Jiménez
Yulder; RedExpertos

Fuente: https://www.qhubobogota.com/asi-paso/adriana-victima-paseo-millonario/

Adriana salía de una reunión de trabajo con destino a su hogar. Por la hora, decidió pedir un vehículo de plataforma para ir «más segura»; sin embargo, en el trayecto fue encañonada y obligada a entregar todos sus datos personales para que le pudieran robar dinero. Cuando pidió ayuda en la aplicación, le señalaron que ella no tenía un usuario creado, ya que los delincuentes estarían borrando las cuentas para que no les sigan el rastro.

Foto: Gemini IA

    Adriana salía de una reunión de trabajo con destino a su hogar. Por la hora, decidió pedir un vehículo de plataforma para ir “más segura”; sin embargo, en el trayecto fue encañonada y obligada a entregar todos sus datos personales para que le pudieran robar dinero. Cuando pidió ayuda en la aplicación, le señalaron que ella no tenía un usuario creado, ya que los delincuentes estarían borrando las cuentas para que no les sigan el rastro.

    En la noche del viernes 17 de abril, Adriana tuvo que acudir a un evento de trabajo en la localidad de Chapinero, a la altura de la 93 con 15. Como ya eran las 11:30 p.m., decidió pedir un carro por la aplicación InDriver para estar “un poco más segura” al conocer los datos del vehículo. En cuanto el auto llegó al lugar, dos de sus colegas la acompañaron y ella se subió a la parte delantera.

    Adriana cuenta que alcanzaron a recorrer varios metros y que en un punto le pidió al conductor, de aproximadamente 22 años, que por favor cambiara la música. “Le dije que si podía cambiar la canción y me dijo: ‘pon la que tú quieras’, y yo creo que aprovechó ese momento de distracción en el que yo intentaba cambiar la canción y se subieron dos hombres“, relató la joven para Q’HUBO Bogotá.

    En medio del desconcierto, Adriana se vio obligada a obedecer las exigencias de los sujetos. Uno de ellos se acomodó en la parte trasera del vehículo, mientras el otro la empujó para tomar el asiento delantero. Bajo amenazas con un arma, la dejó atrapada entre él y el conductor, sin posibilidad de reaccionar; posteriormente le dijeron que se pasara para el asiento de atrás mientras el vehículo seguía andando.

      En cuanto se pasó para la parte de atrás, el hombre que estaba allí la atrapó. “Me pasé para atrás y el tipo me abrazó muy duro, me puso unas gafas oscuras y me agachó la cabeza, diciéndome que no mirara. Mientras tanto, el hombre del arma me seguía amenazando e incluso me alcanzó a puyar con ella; me decía todo el tiempo: ‘mire, esto es de verdad’“, contó Adriana.

      Inmediatamente después de someterla, le empezaron a esculcar sus pertenencias y a pedirle las claves de sus cuentas. En medio del terror y las amenazas, Adriana no tuvo otra opción que pasarles toda la información que le pedían.

      La víctima cuenta que, en esos momentos interminables de angustia, su visión estaba bastante reducida por la oscuridad de la noche, las gafas que le habían colocado y porque durante todo el trayecto la mantuvieron agachada. En esa situación, su única alternativa fue estar atenta a todo lo que escuchaba.

      En medio del recorrido, que inicialmente tenía como destino la localidad de Kennedy, Adriana alcanzó a oír cuando los delincuentes le preguntaban al conductor si el carro tenía GPS. Este, en un primer momento, respondió que no y luego dijo que sí. En un punto del trayecto detuvieron el vehículo, pero Adriana no supo la razón.

      Adriana fue víctima de 'paseo millonario' en Engativá Adriana salía de una reunión de trabajo con destino a su hogar. Por la hora, decidió pedir un vehículo de plataforma para ir "más segura"; sin embargo, en el trayecto fue encañonada y obligada a entregar todos sus datos personales para que le pudieran robar dinero. Cuando pidió ayuda en la aplicación, le señalaron que ella no tenía un usuario creado, ya que los delincuentes estarían borrando las cuentas para que no les sigan el rastro.
      Foto: Gemini IA

      Durante todo el trayecto le preguntaron claves y a quién podían llamar. “Me decían: ‘yo no sé qué vamos a hacer, pero necesitamos $10 millones ya’“, a lo cual ella les respondía que no tenía nada. En medio de los cuestionamientos que le hacían, le empezaron a preguntar por su profesión y por las personas que veía que le escribían: que eran sus colegas y un amigo preguntándole si ya había llegado.

      Adriana contó que como medida de prevención, no suele llevar consigo ni tarjetas de crédito ni dinero en efectivo cuando sale. Por eso, cuando los delincuentes revisaron sus pertenencias, solo encontraron su documentación.

      Al percatarse de que no tenía nada de valor, los hombres comenzaron a reclamarle y a cuestionarla, preguntándole cómo era posible que no llevara efectivo. Incluso, le recriminaron que cómo podía ser “una periodista sin plata”. Ante esto, ella respondió: “no hay periodistas millonarios”, pero aun así se vio obligada a justificar por qué no tenía el dinero que exigían, una situación que, según relató, resultó revictimizante.

      Adriana calcula que el recorrido duró aproximadamente media hora. Como los sujetos solo pudieron sacarle 200.000 pesos que tenía en su Nequi, le dijeron que la iban a dejar bajar. “El tipo sacó de mi bolso un carné de prensa, mi cédula, mi tarjeta del SITP y mis llaves. Me las puso en la mano y me empujó hacia la puerta. Me dijo: ‘bájese con naturalidad y cuente hasta 20’. Me quitó las gafas y me dijo que no fuera a abrir los ojos por nada del mundo ‘porque ya sabe lo que le pasa’”.

        Al bajarse y contar hasta 20, Adriana vio que estaba en un parque, el cual estaba desolado por la hora. Sin embargo, logró encontrar a dos jóvenes para pedirles ayuda. Inicialmente ellos desconfiaron, con temor a que los robara, pero finalmente la ayudaron para que pudiera llamar a su mamá y decirle que la recogiera en el barrio Bonanza, en la localidad de Engativá.

        En el lugar también llamaron a la Policía, pero los agentes le preguntaron datos que ella no conocía, porque le robaron el celular y todo el tiempo su visibilidad fue nula. Posteriormente, la mamá de Adriana llegó y pudo finalmente desplazarse hasta su casa.

        En la aplicación inicialmente no quisieron ayudar a la víctima

        Después de lograr estabilizarse, Adriana inició el contacto con InDriver, a lo cual le respondieron que ella no tenía una cuenta en la aplicación y que no la podían ayudar. Fue hasta que una conocida suya, que publicó en redes sociales la situación y los etiquetó, que la aplicación le prestó atención.

        Posteriormente, se percataron de que los delincuentes habían borrado su cuenta para que no los pudieran rastrear. La víctima señala que es una modalidad que se realiza ahora para que las aplicaciones indiquen que no hay ninguna cuenta activa. Ya con el acceso a la información, conoció que el vehículo en el que la amenazaron y robaron era un Renault Megane gris oscuro de placas BNY 588.

        Adriana fue víctima de 'paseo millonario' en Engativá Adriana salía de una reunión de trabajo con destino a su hogar. Por la hora, decidió pedir un vehículo de plataforma para ir "más segura"; sin embargo, en el trayecto fue encañonada y obligada a entregar todos sus datos personales para que le pudieran robar dinero. Cuando pidió ayuda en la aplicación, le señalaron que ella no tenía un usuario creado, ya que los delincuentes estarían borrando las cuentas para que no les sigan el rastro.
        Foto: Gemini IA

        Hasta el día de hoy, Adriana no tiene certeza de si el conductor era cómplice de los otros dos hombres, pero señala que sí hubo varios factores extraños: el conductor ofertó una tarifa muy por debajo de lo normal y, además, nunca denunció que ella y él fueron víctimas de hurto.

        Tras esta aterradora situación, Adriana asegura que siente miedo de volver a salir a la calle. Además, lamenta la pérdida de su celular, una herramienta fundamental para su trabajo.

        En medio de su testimonio, también envió un mensaje a la Alcaldía de Bogotá, cuestionando las condiciones de seguridad en la ciudad. “Hay que dejar un mensaje. Yo hago esto sobre todo para visibilizarlo, porque nos viven vendiendo todo el tiempo que Bogotá camina segura y no, no caminamos seguras. Tristemente, las mujeres son las más afectadas en estos casos. Esto no se puede normalizar porque no es normal, yo estaba trabajando”, expresó.

        Deja una respuesta

        Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *