El 57 % de las empresas en Latinoamérica reportan pérdidas por fraude

noviembre 5, 2025 Yulder Jiménez

El 57 % de las empresas en Latinoamérica reportan pérdidas por fraude: ¿está Colombia preparada para el nuevo modelo KYB?

Cada año que pasa las compañías colombianas se ven obligadas a verificar la existencia, legitimidad y estructura de las organizaciones con las que realizan algún negocio. Es allí donde viene ganando terreno el KYB (Know Your Business), una tecnología que permite rastrear e identificar toda la información alrededor de estas entidades, desde cómo está registrada, quiénes son los fundadores o sus beneficiarios finales (UBO), si tiene sanciones o vínculos con lavado de activos o financiamiento del terrorismo (LA/FT), y si su reputación permite establecer una relación comercial segura.

Esto es fundamental, pues según un estudio de McKinsey, realizado con más de 700 profesionales antifraude en Latinoamérica, reveló que aunque el 40% de las empresas califican su gestión como “excelente”, la mitad reportó más pérdidas por fraude en los últimos dos años. Además, el informe señala que el impacto económico anual que puede sufrir una empresa en la región oscila entre los US$100.000 y US$130.000 millones, y el 57% de las compañías ha registrado pérdidas superiores al 5% de su EBITDA.

Por esa razón, Fredy Aguiar, business development manager y cofundador de Become Digital, está convencido que hacia 2026 el KYB en Colombia se proyecta como un pilar clave de la transformación digital y del cumplimiento regulatorio (compliance) inteligente, no solo en el sector financiero, sino en todo el ámbito corporativo.

“Además, con la consolidación del Registro Único de Beneficiarios Finales (RUB), la interoperabilidad entre registros públicos y la adopción creciente de tecnologías de inteligencia artificial (IA) y analítica de datos, el KYB evolucionará de un proceso de verificación puntual a un ecosistema continuo de monitoreo y evaluación de riesgo en tiempo real”, explica Aguiar.

Y es que, cabe señalar, el RUB de la DIAN cambió las reglas del juego en el ecosistema empresarial colombiano, pues por primera vez las compañías están obligadas a reportar quién controla realmente las personas jurídicas —ya sea por propiedad o control indirecto—, un elemento fundamental para identificar los UBO.

En este sentido, el directivo explica que si el Beneficiario Final de una empresa no coincide con señales externas, el sistema genera una alerta; si cambia la composición accionaria, se activa el monitoreo contínuo o periódico de KYB y se revalida el riesgo en tiempo real. “El RUB se volvió el eslabón que faltaba: ayuda a pasar de verificaciones puntuales a monitoreo continuo”.

En medio de este panorama, Become Digital se viene consolidando como una de las pocas empresas en Latinoamérica que está avanzando en la transformación y desarrollo del KYB. Actualmente, su tecnología se integra al Registro Único Empresarial y Social (RUES), a los certificados de las cámaras de comercio, a la validación de RUT/NIT, a la identificación de UBOs y a las listas restrictivas. Además, incorpora un agente de IA capaz de analizar estados financieros mediante indicadores personalizables, lo que permite reducir tiempos de incorporación, minimizar errores humanos y generar evidencia lista para inspecciones regulatorias.

“No menos importante es destacar que hemos desarrollado la única plataforma en Latinoamérica que automatiza end-to-end el proceso de KYB”, resalta Aguiar, quien agrega que ya trabajan en una versión 2.0, la cual incluirá alarmas e insights financieros derivados del análisis de notas en los estados contables.

Por ahora, lo cierto es que el contexto colombiano refleja una combinación de mayor regulación y una creciente incidencia de fraude. Sin embargo, la presión también proviene de los proveedores: las cadenas globales exigen compliance ESG y trazabilidad de terceros; los compradores corporativos demandan evidencias de debida diligencia; y los socios fintech condicionan sus integraciones a controles automatizados y APIs auditables.

Hacia 2026, el KYB dejará de ser una tecnología exclusiva de pocas empresas para convertirse en una herramienta que monitorea 24/7 los cambios de propiedad y sanciones en las compañías. Más adelante, se prevé la incorporación del blockchain a su ecosistema, con el fin de resguardar expedientes de verificación con total inmutabilidad.

Cabe señalar, que en el marco del SAFE 2025 (Congreso de Seguridad, Amenazas Cibernéticas, Fraude y Experiencia), organizado por Asobancaria, Become Digital presentará oficialmente su plataforma KYB. La compañía aprovechará este escenario, considerado un referente en ciberseguridad y prevención de fraude financiero, para mostrar cómo su tecnología automatiza los procesos de debida diligencia y fortalece la confianza en el ecosistema financiero colombiano.

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