Es tiempo de hablar de la microempresa: Un actor invisible que representa el 95% del tejido empresarial colombiano
Se acerca un nuevo ciclo electoral en Colombia para 2026, es urgente que el país vuelva la mirada hacia uno de los sectores más determinantes —y al mismo tiempo más invisibilizados— de nuestra economía: la microempresa. En medio de debates sobre modelos de desarrollo, reformas estructurales y sostenibilidad fiscal, sigue sin estar en el centro de la conversación el segmento que sostiene el 64% del empleo nacional y representa el 95% del aparato empresarial del país, según información consolidada por distintos actores como Confecámaras, ANIF y el DANE en informes como la Encuesta EMICRON.
Desde Interactuar activamos la conversación sobre un actor económico vital, aunque muchas veces subestimado: la microempresa colombiana. Un sector que ha demostrado resiliencia, capacidad de adaptación y un impacto territorial profundo y que aún carece de las condiciones estructurales para desplegar todo su potencial.
De acuerdo con Lina Montoya Madrigal, directora ejecutiva de Interactuar “invertir en el desarrollo de la microempresa es una iniciativa económica inteligente. Colombia necesita una visión que reconozca a la microempresa como un actor económico legítimo, innovador y resiliente. Fomentar su crecimiento no es un acto de asistencialismo, sino una apuesta estratégica por el empleo digno, la inclusión productiva y la cohesión social.”.
Colombia cuenta con más de cinco millones de micronegocios, que aportan $77,2 billones de pesos en valor agregado a la economía nacional. Este universo de unidades productivas es diverso, territorial, resiliente y profundamente relevante para el bienestar social, sin embargo, su desarrollo se ha visto obstaculizado por barreras estructurales que el país aún no asume con contundencia al no tener una mirada proporcional y gradual para propiciar su crecimiento y competitividad.
¿Por qué no hablamos más de ellos? ¿Por qué siguen enfrentando las mismas normas que las grandes empresas? ¿Qué necesita la microempresa para crecer, formalizarse y competir? Esta son preguntas que nos hacemos las microfinancieras y que es necesario poner en el escenario nacional. Aunque la microempresa ha sido históricamente una respuesta en contextos de crisis —como la pandemia, el desempleo estructural o el desplazamiento— hoy enfrenta un entorno lleno de tensiones: La alta informalidad laboral (80%) refleja las dificultades para asumir los costos de la formalización; la rotación empresarial es alta: más de 190.000 empresas cerraron en 2024; la reforma laboral aumenta los costos no salariales hasta en un 34%, impactando aún más la sostenibilidad de estas unidades.
Según Confecámaras, solo en el primer semestre de 2024 se crearon 297.475 nuevas empresas, de las cuales el 91,8% fueron microempresas. Sin embargo, muchas de ellas no sobreviven más de dos años por falta de condiciones habilitantes. Este panorama exige una discusión de fondo sobre cómo el Estado, el sistema financiero y el ecosistema institucional abordan a los emprendedores. Hoy más que nunca, Colombia necesita una política pública diferenciada, gradual y proporcional, que reconozca a la microempresa no como un actor marginal, sino como una palanca estratégica para el desarrollo sostenible, la cohesión social y la equidad territorial.
Para dar respuesta a qué necesita la microempresa hoy; es necesario hablar de factores como la simplificación regulatoria: reglas proporcionales a su tamaño y capacidad operativa, que se diferencia ampliamente en la realidad de las grandes empresas, mas no en la normatividad, que las acoge a todas por igual.
Acceso real a crédito y financiamiento inteligente, sin exigencias que la excluyan de entrada; educación empresarial y digitalización práctica, ajustadas a su contexto, ingreso a mercados públicos y privados, sin brechas de intermediación que absorban su rentabilidad; políticas fiscales graduales, que permitan avanzar hacia la formalidad sin castigar el emprendimiento.
Nuestro dominio ha cambiado: ahora somos www.redexpertos.co. #SomosYulderYCris. #RedExpertos



