La súper máquina que desaparece materiales contaminantes
No se trata de magia o de tecnología de extraterrestres, sino de un sistema fruto de la investigación aplicada que desarrollaron instructores y aprendices de la Entidad en el Valle del Cauca. Utilizando el calor y desplegando todo su ingenio ellos inventaron un sistema que ya tiene su propia patente.
La máquina de los super poderes es la Planta de Pirólisis desarrollada con el apoyo de Sennova por un semillero de investigación de instructores y aprendices del Centro Nacional de Asistencia a la Industria, ASTIN-Cali. El proceso comenzó hace cuatro años y recibió el pasado 26 de abril la patente de la Superintendencia de Industria y Comercio, SIC.
En términos generales la SIC, al otorgar el reconocimiento, señalo que se trata de un “dispositivo para la degradación térmica de residuos poliméricos, que difiere del estado de la técnica más cercano”. Esto quiere decir que el aparato es novedoso, además de muy útil.
Las llantas de automóviles que proliferan en el mundo, el icopor que circula de mano en mano, los empaques de cables eléctricos que inundan las ciudades y los tapabocas de uso cada vez más extendido, tienen en común que son muy difíciles de reciclar, por lo que al terminar su ciclo de vida se convierten en verdaderos monstruos que afectan el Planeta.
“Así que reciclar estos artefactos y otros similares es un imperativo de nuestra Sociedad para ayudar al Medio Ambiente. En esa línea está trabajando hoy la humanidad y nuestro aporte desde el ASTIN es la Planta de Pirólisis, que permite descomponer material polimérico (plásticos sintéticos derivados del petróleo) difícil de reciclar”, explica el instructor Bairo Vera.
Su colega Fernando González, quien es ingeniero químico y participó en el diseño del sistema complementa: “En general este consta de una tolva de alimentación del material a pirolizar, un reactor tipo tornillo sin fin que arrastra el material y lo va calentando para generar gases, un condensador y un sistema de purga”.
“A diferencia de otros dispositivos, el reactor del nuestro permite hacer el proceso de manera continua, sin tener que interrumpirlo para hacer limpieza o para enfriar; además se genera y se recupera la mayor cantidad posible de gases resultantes de las materias primas utilizadas, lo cual implica innovaciones en el diseño y en la metodología, algo que avaló la SIC”, agrega.
Gracias a este invento ahora es más fácil, por ejemplo, potenciar la recolección de llantas e icopor para pulverizarlos y llevarlos a la garganta de la Planta, que los digiere y procesa con sus medios tecnológicos más refinados hasta convertirlos en líquidos, gases o ceras de uso industrial, dejando así de causar terror con la degradación del Medio ambiente.
Este y otros enormes beneficios del sensacional invento son destacados por el Director de la Regional SENA del Valle, Fernando José Muriel Andrade, para quien “la Planta ofrece una solución integral tanto en lo ambiental como en lo económico y social, porque este reciclaje abre un circuito de economía circular para mantener ciertos plásticos y polímeros en la esfera productiva, incentivando adicionalmente la recolección de algunos materiales”.
“Así, gracias a nuestro talento humano, contribuimos a la mitigación del impacto ambiental, apoyamos el desarrollo industrial, hacemos posible disminuir los costos por disposición final de ciertos desechos y brindamos nuevas oportunidades a los recicladores de oficio”, añade.
El proyecto involucró también al Centro de Electricidad y Automatización Industrial, CEAI y al Tecnoparque, que fueron fundamentales para la automatización de la Planta.
Visiblemente conmovida, Nazly Johanna Corral Lujan, aprendiz heroína de este logro e integrante del Semillero de investigación de Reciclaje químico del ASTIN expresa que “es muy emocionante alcanzar finalmente esta patente y sentirse parte de un proceso que nos prepara mucho para trabajar en la industria”.
Mientras, Nicolas de Jesus Quintero, egresado del ASTIN, quien ahora trabaja en el proyecto, afirma que “fue un bonito reto diseñar y ejecutar este proyecto con diferentes variables y con tantos aportes para el mundo. Aquí yo he crecido mucho y fortalecí mi capacidad para formular proyectos como este y ejecutarlos”.
El tamaño de la amenaza a la que enfrenta ahora la Planta de Pirólisis SENA lo refleja el portal DW advirtiendo que tan solo en Méjico y Estados Unidos cada año se desechan alrededor de 350 millones de llantas. https://www.dw.com/es/el-gran-reto-de-reciclar-neum%C3%A1ticos-usados/a-68683259