¿Qué tan sostenible es realmente una empresa?
De acuerdo con un estudio reciente de InfluenceMap, un pequeño grupo de 57 corporaciones y entidades estatales a nivel global fueron responsables del 80% de las emisiones de CO₂ entre 2016 y 2022. Esta cifra revela que, aunque los sectores que trabajan con combustibles fósiles destacan en este escenario, el impacto ambiental no se limita a sectores específicos: empresas de cualquier tipo, desde las que trabajan con recursos naturales hasta las que prestan servicios, pueden contribuir al deterioro del planeta a través del uso de recursos y emisiones de carbono.
Para enfrentar esta realidad, en el marco de la COP16, realizada en Colombia, la Fundación ECO+, consultora de sustentabilidad para América del Sur, fundada por BASF, lanzó «Capital Natural», una herramienta digital diseñada para medir y diagnosticar el impacto ambiental de las empresas. Capital Natural permite evaluar el nivel de sostenibilidad de cada organización en aspectos esenciales, como la gestión de recursos hídricos, la biodiversidad y la economía circular. Este diagnóstico ayuda a clasificar a las empresas como regenerativas o degenerativas, ofreciendo un camino claro hacia prácticas más sostenibles.
“Queremos que las empresas tengan una visión precisa de su impacto ambiental y puedan guiarse hacia prácticas que regeneren los recursos naturales”, comentó John Arias, gerente de sostenibilidad y relaciones gubernamentales para BASF en Colombia, Ecuador y Venezuela. «Capital Natural es una herramienta accesible y poderosa para que las organizaciones den un paso adelante hacia la sostenibilidad».
A diferencia de Sustenbot, una herramienta previa lanzada también por ECO+, enfocada en la huella de carbono individual, Capital Natural aborda la sostenibilidad a nivel corporativo. En menos de 10 minutos, las empresas pueden responder a un breve cuestionario y recibir una evaluación de su desempeño en categorías clave, desde biodiversidad hasta gobernanza. Al finalizar, la herramienta proporciona una clasificación que refleja en qué medida las prácticas de la empresa contribuyen al equilibrio o deterioro ambiental.
“Con la culminación de la COP 16, la comunidad internacional debe demostrar más que nunca liderazgo y compromiso en la protección de los recursos naturales para garantizar un futuro sostenible a las próximas generaciones. Asimismo, es fundamental que las empresas asuman una agenda que abarque temas esenciales como la biodiversidad, la economía circular, y la gestión del agua y del carbono. Esta agenda debe estar alineada con sus objetivos de negocio y promover prácticas sostenibles en sus operaciones y cadenas de valor”. Agrega Adriana de Moraes, Coordinadora de Sostenibilidad en la Fundación Eco+
Para calcular el impacto ambiental de su empresa y determinar si está se clasifica cómo como regenerativa o degenerativa e identificar el nivel de madurez ambiental de la organización, el usuario responde a unas simples preguntas en la plataforma https://fundacaoecomais.org.br/servicos/produtos-digitais/calculadoracapitalnatural-es/ y al final del cuestionario Capital Natural presenta una serie de recomendaciones, y una gráfica detallando la puntuación de los aspectos que se califican.