Siete habilidades de adaptabilidad para salir de la zona de confort laboral

noviembre 2, 2023 Yulder Jiménez

Hemos sido testigos que la tecnología ha reemplazado muchas capacidades técnicas en el trabajo,  sin embargo, el último estudio anual Global Workforce of The Future 2023, el cual se realizó a 30.000 trabajadores en 23 países de 25 industrias (desde principiantes hasta altos ejecutivos), asevera que las competencias blandas cada vez se vuelven más importantes. De hecho 2 de cada 3 trabajadores, piensan que ese toque humano sigue siendo mucho más influyente en las empresas, y dentro de las tres habilidades menos reemplazables, están las relaciones interpersonales, empatía, escucha activa, y la inteligencia emocional.

Sin embargo, una gran enseñanza que nos dejó la pandemia del COVID-19 fue la adaptabilidad o potencial de ajustarse a las adversidades que se presentan en todos los ámbitos -sobre todo en el laboral-, capacidad que hoy en día es muy apetecida dentro de las destrezas que los reclutadores buscan, ya que esto implica tomar decisiones y concluir cómo establecer metas, para seguir avanzando en lugar de detenerse en los problemas.

Existen tres tipos de aptitudes relacionadas a la adaptabilidad (basada en la personalidad, la cognitiva, y la emocional). La primera, implica procesar nuevos datos y ajustar el pensamiento en consecuencia, es decir, que se estructura en el potencial para aprender, curiosidad y mentalidad abierta; mientras que la segunda, se enfoca en ver una situación por lo que es y adaptar el comportamiento para responder a ella, centrándose en el ingenio, comunicación, y el trabajo en equipo; y la tercera, se trata de reconocer, aceptar y superar los cambios o la facultad de recuperación.

Por ello, Adecco Colombia, profundiza en siete grupos de habilidades de adaptabilidad que se pueden cultivar para mejorar el rendimiento laboral:

  1. Curiosidad: Fomenta la apertura mental y la visión de crecimiento, ya que con una imagen inquisitiva, es más probable que se adopten nuevas situaciones y los desafíos se vean como oportunidades de crecimiento, innovación y exploración.

Algunas acciones que se pueden llevar a cabo para aumentar la curiosidad son tomar riesgos de manera calculada, contar con una actitud positiva y disponer de una mentalidad creativa.

  1. Aprendizaje: Ya sea autogestionado o a través de la colaboración, la capacidad de aprender cosas nuevas, significa que rápidamente se adquieren y retienen  conocimientos, habilidades y perspectivas que ayudan a adaptarse a nuevas situaciones.

Poseer un pensamiento crítico, estar en aprendizaje continuo, y aceptar la retroalimentación, pueden ayudar a promover el aprendizaje.

  1. Ingenio: Se refiere a la capacidad de resolver problemas de manera efectiva y encontrar soluciones a los desafíos o recursos limitados, cuando se trabaja para lograr metas personales o de equipo.

Esto requiere creatividad e innovación para desarrollar soluciones únicas y efectivas, y es particularmente valioso en el lugar de trabajo, ya que permite a los colaboradores superar obstáculos, incluso, cuando los recursos son escasos.

Se puede recurrir al pensamiento creativo, la resolución de problemas y la elaboración de presupuestos para desarrollar el ingenio.

  1. Comunicación: Estas capacidades, como ser un buen oyente y comprender las señales no verbales, permiten construir relaciones más sólidas y sortear de manera efectiva situaciones complejas y en cambio constante.

La Inteligencia emocional, escucha activa y la comunicación no verbal, fortalecen esta habilidad.

  1. Organización: Ayuda a conocer qué recursos están disponibles, ya sean contactos personales, tiempo o energía, además, contribuyen para determinar qué es necesario para lograr los objetivos o terminar el trabajo.

Es clave practicar la gestión de proyectos y del tiempo para ser más organizado.

  1. Trabajo en equipo: En este escenario, los tipos de personalidad y las opiniones pueden chocar, sin embargo, es importante ver el valor de contar con diversas personas y perspectivas en el trabajo, y aunque pueden haber conflictos, la idea es adaptarse y enfrentar de una manera exitosa la situación.

Para potenciar esta gran destreza se aconseja fortalecer el liderazgo, el compromiso y la resolución de conflictos.

  1. Resiliencia: Permite abordar los obstáculos directamente, además de recuperarse de los contratiempos, adaptándose rápidamente al cambio y preservar en los momentos difíciles.

Para propiciar esta habilidad, se debe tener confianza en sí mismo, determinación y diligencia.

En resumen, para fomentar la adaptabilidad se requiere de práctica, en donde es fundamental identificar las habilidades como el pensamiento positivo y las destrezas de comunicación, que se pueden usar frente a obstáculos o momentos difíciles. Al aplicar estas competencias de manera efectiva y convertirlas en hábitos, con el tiempo, no será necesario pensar demasiado en cómo enfrentar situaciones fuera de la zona de confort, ya que la adaptabilidad estará garantizada.

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