La descarbonización de la industria no está en la energía: está en el agua y los residuos

abril 19, 2026 Yulder Jiménez

En el marco del Día de la Tierra, la conversación sobre descarbonización en Colombia está cambiando de enfoque. Más allá de la transición energética, cada vez es más claro que la reducción de emisiones en la industria depende de cómo se gestionan el agua, los residuos y la energía dentro de la operación.

Hoy, el inconveniente es que estos tres frentes siguen operando de forma separada en muchas empresas. Esta fragmentación genera ineficiencias, incrementa el consumo de recursos y eleva las emisiones, al impedir una visión completa de dónde se originan los impactos y cómo pueden reducirse de manera efectiva.

Integrar la gestión de agua, residuos y energía no solo permite optimizar procesos, sino también reducir la huella de carbono desde su origen, pasando de un enfoque reactivo a uno estructural dentro de la operación industrial.

En este contexto, empresas como Atica contribuyen a la transformación: gestión de grandes volúmenes de residuos y agua avanzando hacia modelos más eficientes y circulares.

Residuos: de pasivo ambiental a oportunidad de reducción de emisiones

La gestión de residuos sigue siendo uno de los factores menos visibles en la huella de carbono industrial. Cuando no se aprovechan y terminan en rellenos sanitarios, generan metano, un gas de efecto invernadero con un impacto significativamente mayor que el CO₂.

En esta línea, Atica gestiona cerca de 200.000 toneladas de residuos al año, de las cuales más de 120.000 toneladas son aprovechables y se reincorporan a procesos productivos. Este punto es clave: la valorización permite evitar emisiones asociadas a la disposición final y sustituir materias primas o combustibles fósiles en la industria.

Al mismo tiempo, la gestión de aproximadamente 80.000 toneladas de residuos peligrosos refleja la necesidad de soluciones técnicas especializadas que garanticen un manejo controlado y reduzcan riesgos ambientales y sanitarios.

Agua: el eslabón invisible de la descarbonización

El agua sigue siendo uno de los componentes más subestimados en la reducción de emisiones. Su captación, tratamiento y distribución implican un consumo energético significativo, lo que la convierte en un factor directo dentro de la huella de carbono industrial.

Actualmente, Atica trata cerca de 24 millones de metros cúbicos de agua al año, promoviendo su reutilización y optimización dentro de procesos productivos.

Tecnologías como la cero descarga líquida (ZLD) permiten recuperar entre el 80% y el 95% del agua utilizada, reduciendo vertimientos, disminuyendo la presión sobre fuentes hídricas y optimizando el consumo energético asociado.

Integrar o perder competitividad

El desafío ya no es técnico, sino estratégico. Las empresas que continúan gestionando agua, residuos y energía de forma independiente no solo limitan su capacidad de reducir emisiones, sino que también pierden eficiencia operativa.

Hoy el mayor reto de las industrias no es solo reducir emisiones, sino entender de dónde vienen realmente. Cuando una empresa integra la gestión de agua, residuos y energía, logra impactos mucho más relevantes en su huella de carbono que cuando los aborda de forma aislada”, afirmó Mauricio Abondano, Gerente de nuevos negocios de Atica.

De obligación ambiental a decisión de negocio

Sectores como alimentos, energía, manufactura y minería enfrentan una presión creciente para reducir su huella de carbono. Sin embargo, el cambio más relevante no está únicamente en la regulación, sino en la operación.

Optimizar el uso del agua, valorizar residuos y reducir la dependencia de combustibles fósiles no solo disminuye emisiones, sino que mejora la eficiencia, reduce costos y fortalece la competitividad.

Mensaje del Día de la Tierra

La descarbonización no se logrará únicamente cambiando la matriz energética. También depende de decisiones operativas: cómo se gestionan los residuos, cómo se optimiza el uso del agua y qué tan integrados están estos procesos dentro de la industria.

El reto no es menor, pero tampoco lo es la oportunidad: avanzar hacia una industria más eficiente, resiliente y alineada con los desafíos ambientales actuales.

#SomosYulderYCris #RedExpertos #Sostenibilidad #ConsejoSostenible

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *