La mortalidad por cáncer de seno registra una tendencia a la baja en Colombia pese al aumento de diagnósticos

octubre 9, 2026 • Yulder Jiménez

En el marco del Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, el panorama epidemiológico en Colombia muestra una tendencia clave, aunque la incidencia y el número de mujeres que viven con la enfermedad van en aumento, la tasa de mortalidad registra una disminución paulatina.  

Según los informes más recientes de la Cuenta de Alto Costo (CAC) y las estadísticas vitales del Ministerio de Salud y el DANE, entre 2015 y 2023 la mortalidad disminuyó en un 9 %, situándose en una tasa ajustada de 10,3 por 100.000 mujeres para 2024. La clave de este avance radica en la oportunidad, ya que el 54 % de los nuevos casos en el país se detectan tempranamente, etapa en la que la supervivencia a cinco años alcanza un 91 %, comparado con solo el 31 % cuando se diagnostica en estado avanzado (estadio IV).  

Sin embargo, las fuentes oficiales advierten brechas territoriales persistentes. En la región Caribe, por ejemplo, la detección temprana histórica se ubica en un 48 %, por debajo del promedio nacional, lo que exige un fortalecimiento de los servicios de salud descentralizados en los municipios.  

Estrategias territoriales para agilizar el acceso y la atención continua

Para hacer frente a estas brechas geográficas y administrativas, la red integrada Zentria ha implementado un modelo de atención en el Caribe y el Eje Cafetero orientado a agilizar los procesos de detección y tratamiento en sus centros especializados: la Organización Clínica General del Norte y Oncólogos del Occidente.  

En la Costa Caribe, la Organización Clínica General del Norte logró en el último año que el 73 % de sus pacientes fueran diagnosticadas en estadios tempranos, superando la meta del 60 % fijada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este resultado responde a la implementación del Consultorio Rosado “Vital Mujer”, un modelo donde la paciente accede en un solo lugar y en la misma jornada a consulta de mastología, examen clínico, mamografía, ecografía y biopsia, evitando desplazamientos innecesarios y trámites dispersos. 

«El verdadero reto en el Caribe no es solo disponer de tecnología, sino garantizar que la mujer ingrese sin demoras a la ruta de atención. Nuestro compromiso es que el diagnóstico no sea una carrera de obstáculos, sino un proceso humano, continuo y resolutivo que le devuelva la tranquilidad a las familias de la región» mencionó Johanna Paola Ibarra Palacio, cirujana de mama y tejidos blandos de la Clínica General del Norte.

Por su parte, en el Eje Cafetero, Oncólogos del Occidente incorporó la tecnología verde de indocianina (ICG). Este hito médico consiste en el uso de una sustancia fluorescente que permite mapear los vasos linfáticos en tiempo real durante la cirugía, ayudando al especialista a ubicar con alta precisión el «ganglio centinela» (el primer ganglio al que se extendería el cáncer) para retirarlo de forma quirúrgica con menor invasión y preservar el tejido sano de la paciente. Asimismo, la institución mantiene la estrategia de Unidades Móviles, que trasladan mamógrafos directos a las zonas rurales para realizar búsqueda activa de mujeres que requieren sus chequeos. 

 “En el Eje Cafetero entendemos la salud desde el territorio y la dignidad del paciente. Apostarle a la alta precisión médica en quirófano y a la presencia activa en los municipios nos permite ofrecer una oncología de vanguardia que no se queda en las grandes ciudades, sino que llega a donde realmente se necesita”, señaló Alejandra Sánchez, cirujana de mama y tejidos blandos de Oncólogos del Occidente.

Tras la coyuntura del Eje Cafetero de la emergencia del terremoto, la experiencia demuestra que después de un desastre natural o una crisis, las prioridades familiares cambian hacia la reconstrucción, el cuidado de terceros o la generación de ingresos, haciendo que las mujeres posterguen sus consultas preventivas.  

Ante esta situación, los especialistas hacen un llamado urgente a la comunidad para evitar que la contingencia genere una segunda crisis de salud, recordando que la detección a tiempo es la mejor herramienta para proteger la vida y el bienestar de las familias en las regiones.

Romper creencias populares y no postergar la salud en emergencias

Uno de los principales desafíos continúa siendo derribar mitos arraigados en la comunidad para actuar a tiempo:  

  • Se suele creer que «si no hay antecedentes familiares de cáncer de mama, no hay riesgo» (falso, la mayoría de los casos ocurren sin antecedentes), por lo que la recomendación oficial del Ministerio de Salud es realizarse el examen clínico anual desde los 40 años y la mamografía de tamización cada dos años entre los 50 y 69 años.  
  • Existe la idea de que el cáncer siempre produce dolor; no obstante, en etapas iniciales suele ser silencioso. Por ello, se debe consultar prioritariamente ante alertas poco conocidas como la retracción o hundimiento del pezón, secreción sanguinolenta, cambios en la textura de la piel (piel de naranja) o bultos en la axila.  

Con este despliegue de tecnología, presencia territorial y sensibilización, Zentria reafirma su compromiso de acompañar a las mujeres en cada etapa de la ruta oncológica, demostrando que un diagnóstico a tiempo transforma vidas y protege el futuro de las familias colombianas.

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