Tramontina celebra 115 años de historia global

mayo 2, 2026 Yulder Jiménez

Tramontina celebra 115 años de historia global con México como socio estratégico de su crecimiento

Un pequeño taller de hojalatería en el sur de Brasil, en la localidad de Carlos Barbosa, dos inmigrantes italianos y la convicción de que las cosas bien hechas duran para siempre. Así comenzó, en el mes de mayo de 1911, la historia de Tramontina, donde Valentín Tramontina reparaba herramientas y herraba caballos con una obsesión: la calidad. Ciento quince años después, aquel sueño emplea hoy a más de 10 mil personas, opera nueve plantas de producción distribuidas en tres países, exporta a más de 120 naciones -tras haber realizado su primera exportación en 1969- y comercializa más de 22 mil artículos que van desde utensilios de cocina hasta herramientas industriales y vehículos utilitarios.

A lo largo de su trayectoria, la compañía ha sabido adelantarse a su tiempo. En la década de 1950 tomó una decisión que definiría su estándar de calidad: producir internamente su propio acero, esmaltes y componentes, controlando así cada paso del proceso productivo. Décadas después, en 1994, revolucionó la cuchillería doméstica con el lanzamiento de la línea Century, que combinó diseño ergonómico y acero de alta durabilidad, y que hoy sigue siendo un referente en las cocinas de todo el mundo, y por supuesto, las mexicanas. Más recientemente, en 2014, la colaboración con diseñadores italianos para la línea Allegra reafirmó que la funcionalidad y la estética pueden ir de la mano.

En ese mapa global, México ocupa un lugar estratégico. No solo por ser uno de sus mercados más dinámicos, sino por albergar una de sus nueve plantas de manufactura a nivel mundial —ubicada en Lerma, Estado de México, con una capacidad de producción de hasta 100,000 piezas diarias—, donde la compañía produce sartenes de aluminio con su propio antiadherente con el mismo estándar de calidad que distingue a la marca desde hace más de un siglo.

En México, Tramontina se ha ganado un lugar en el imaginario colectivo gracias a la durabilidad de sus cuchillos, esos que pasan de una generación a otra. La historia de la marca en el país comenzó a finales de los años noventa con la apertura de su primera oficina, y se consolidó en la década siguiente con la constitución formal de su operación en México, evolucionando hacia una estructura que hoy incluye manufactura local y una red de aliados comerciales en todo el territorio.

Esa presencia se enmarca hoy en un plan de inversión 2025-2027 para México, que contempla una inversión superior a los 500 millones de pesos —incluyendo la nueva planta en Lerma— y el despliegue de showrooms enfocados en el sector HORECA (hoteles, restaurantes, cafeterías) en Cancún, recientemente en Monterrey y, próximamente, en Interlomas, Estado de México. Espacios concebidos para que chefs y profesionales del sector comprueben el rendimiento de sus líneas profesionales en condiciones reales de exigencia.

«México es parte fundamental del presente y del futuro de Tramontina», afirmó Adilson Formentini, Director General de Tramontina de México. «Cumplir 115 años es un privilegio que muy pocas empresas alcanzan. Y hacerlo creciendo aquí, generando lazos con proveedores locales y acercando nuestra calidad a las cocinas mexicanas, es la mejor prueba de que la tradición y el compromiso no están peleados con la innovación ni con la visión global».

Esa misma vocación por evolucionar sin perder la esencia impulsa su diálogo con las generaciones más jóvenes. Los nuevos consumidores, conscientes de que la sostenibilidad empieza por comprar productos que no necesiten reemplazo, encuentran en Tramontina a un aliado centenario. Una empresa que ha integrado la responsabilidad social y ambiental como parte de su quehacer desde mucho antes de que el mundo hablara de ESG.

115 años de hacer las cosas bien

Ese compromiso con la sostenibilidad se refleja en acciones concretas. En 2024, a nivel global, Tramontina incorporó más de 27 mil toneladas de materiales reciclados en sus procesos productivos. El 84.5% de sus residuos totales se destinó a reciclaje, reutilización o recuperación energética, reduciendo al mínimo su envío a vertederos.

La circularidad está integrada en la cadena de suministro. El aluminio, uno de sus principales insumos, se recicla internamente en miles de toneladas. El acero inoxidable y el acero al carbono utilizados en sus líneas de cocina son 100% reciclables. En cuanto a la madera presente en mangos de cuchillos, herramientas y utensilios, el 97% proviene de bosques reforestados por la propia empresa, una práctica que la compañía mantiene desde hace más de veinte años. A ello se suma que el 55% de los materiales de embalaje utilizados son sostenibles.

En el frente hídrico, la empresa redujo un 10% la captación total de agua en 2024, mientras incrementó un 20% la reutilización del recurso en sus procesos, gracias a inversiones continuas en estaciones de tratamiento y sistemas de reaprovechamiento. En energía, más del 95% de la electricidad que consume a nivel global proviene de fuentes renovables, lo que permitió evitar la emisión de casi 8,000 toneladas de CO₂ durante el año, cifra que en el reporte de cierre ascendió a más de 11,600 toneladas evitadas.

Estos principios se materializan en productos como la línea LYF, presente en México, que reúne artículos fabricados con materiales reciclados y reciclables, producidos con energías renovables y plástico reciclado posconsumo. Tramontina celebra 115 años sin estridencias, como han transcurrido sus días: fabricando, innovando y escuchando a quienes cocinan, construyen y trabajan con sus productos. Porque, como en 1911, lo importante no es el aniversario, sino lo que se construye para los próximos 115 años.

#SomosYulderYCris #RedExpertos #Sostenibilidad #ConsejoSostenible

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *